Emilce Moler tiene 67 años y es una de las cuatro sobrevivientes de la denominada Noche de los Lápices. A 50 años de los secuestros de estudiantes secundarios en La Plata, recuerda su militancia, su detención y cómo el reclamo por el boleto estudiantil terminó convirtiéndose en el principal símbolo asociado a aquel episodio.
En 1975, cuando tenía 16 años, Moler participó de una movilización por el boleto estudiantil en La Plata, donde cursaba el secundario en el Bachillerato de Bellas Artes. Por entonces integraba la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y, según explicó, las movilizaciones formaban parte de una militancia mucho más amplia.
“Queríamos mucho más que el boleto estudiantil: queríamos cambiar el mundo”, recordó Moler al reconstruir aquellos años.
La joven también participaba de movilizaciones en apoyo a trabajadores, universidades y estudiantes de distintas escuelas de La Plata. Según su propio relato, la militancia política era un aspecto central de su actividad.
Los secuestros de septiembre de 1976
Entre el 8 y el 21 de septiembre de 1976, diez estudiantes secundarios de La Plata fueron secuestrados por grupos que actuaban bajo el aparato represivo de la última dictadura. La mayoría tenía entre 16 y 18 años y militaba en organizaciones estudiantiles.
Claudio de Acha, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro y Daniel Racero continúan desaparecidos. Emilce Moler, Patricia Miranda, Gustavo Calotti y Pablo Díaz sobrevivieron.
Los jóvenes fueron trasladados a distintos centros clandestinos de detención, entre ellos el Pozo de Arana y el Pozo de Banfield, donde fueron sometidos a torturas. Los secuestros formaron parte del denominado Circuito Camps.
Moler fue secuestrada el 17 de septiembre de 1976, cuando tenía 17 años. Permaneció aproximadamente cuatro meses en centros clandestinos de detención antes de ser trasladada a la cárcel de Devoto.
En 1978 obtuvo la llamada “libertad vigilada” y se instaló en Mar del Plata junto a sus padres. El régimen se extendió hasta 1979.
Por qué el boleto estudiantil quedó asociado a la Noche de los Lápices
Con el regreso de la democracia, el testimonio de Pablo Díaz durante el Juicio a las Juntas contribuyó a instalar la historia de los estudiantes secuestrados como uno de los símbolos de la represión dictatorial.
A partir de entonces, el reclamo por el boleto estudiantil quedó fuertemente asociado a la Noche de los Lápices. Sin embargo, Moler cuestionó esa explicación como causa directa de los secuestros.
La sobreviviente sostuvo que los estudiantes habían participado de aquella movilización, pero que la represión estuvo dirigida principalmente contra jóvenes que militaban políticamente. En una entrevista anterior, Moler explicó que a ella nunca le preguntaron por el boleto durante su secuestro.
La propia documentación oficial señala que la mayoría de los jóvenes militaba en la UES y que algunos habían participado en las movilizaciones de 1975 que reclamaban el boleto estudiantil secundario.
Cincuenta años después
Este 16 de septiembre se cumplen 50 años del inicio de los principales secuestros vinculados con la Noche de los Lápices. La fecha es recordada en Argentina como el Día Nacional de la Juventud desde 2014, a partir de la Ley 27.002.
Para Moler, uno de los desafíos actuales es explicar a las nuevas generaciones lo ocurrido durante la dictadura sin reducirlo a consignas, sino vinculando los acontecimientos históricos con el presente.
“Lo más importante para mí siempre es marcar que quien secuestró, torturó y desapareció fue el Estado”, sostuvo.
La sobreviviente también señaló que todavía no existe una explicación sobre por qué algunos estudiantes sobrevivieron y otros permanecen desaparecidos.
La Noche de los Lápices quedó así como uno de los episodios más recordados de la represión contra jóvenes durante la última dictadura argentina, con seis estudiantes que continúan desaparecidos y cuatro sobrevivientes.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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