La investigación por la muerte de un adolescente de 16 años, ocurrida durante un intento de robo en Mar del Plata, sumó nuevos elementos mientras se espera la audiencia en el Juzgado de Garantías N° 3, donde se definirá si el comerciante Ulises Cristiano continúa detenido bajo prisión preventiva o recupera su libertad.
Entre las pruebas incorporadas al expediente se encuentra la transcripción del llamado que Cristiano realizó al 911 inmediatamente después de los disparos. “Qué tal, Mar del Plata, Champagnat y Saavedra. Seis flaquitos me quisieron robar y los reventé a tiros. Cayó uno, mandame un patrullero y ambulancia”, manifestó ante el operador de emergencias.
Según surge de la comunicación, el comerciante pidió asistencia policial y médica, pero no afirmó que los jóvenes estuvieran armados. Ante la pregunta sobre si eran seis y si tenían armas, respondió que no sabía. Explicó que se encontraba dentro de la camioneta y que comenzó a disparar cuando intentaron abrir las puertas.
“Cayó uno, acá hay uno caído en el pasto y están las tres bicicletas tiradas”, agregó durante la llamada, antes de brindar sus datos y reiterar el pedido de un patrullero y una ambulancia.
Este punto fue destacado por la fiscal Constanza Mandagarán en el pedido de prisión preventiva presentado este lunes. La titular de la Unidad Funcional de Instrucción N° 4 señaló que Cristiano “en ningún momento mencionó la presencia de armas de fuego ni describe agresión alguna” dirigida contra él o su tío.
A su vez, el análisis de las grabaciones permitió establecer, según la Fiscalía, siete detonaciones compatibles con disparos de arma de fuego. Los investigadores diferenciaron una primera secuencia de cinco disparos y una segunda de dos. En las proximidades de la camioneta fueron encontradas siete vainas servidas, todas correspondientes al arma utilizada por el comerciante, de acuerdo con el peritaje incorporado a la causa.
Dos testigos presentados por la defensa habían señalado que escucharon dos tandas de detonaciones y presumieron que podía haberse tratado de un intercambio de disparos. Sin embargo, la investigación sostiene que las siete detonaciones fueron efectuadas con la pistola calibre 9 milímetros del imputado.
Otro de los elementos analizados fueron los residuos de disparo encontrados en la mano izquierda del adolescente fallecido. La División Criminalística contempló distintas posibilidades, entre ellas que el menor hubiera efectuado un disparo, que hubiera manipulado recientemente un arma o que las partículas se hubieran transferido por haber estado a muy corta distancia de un disparo.
En ese sentido, la fiscal sostuvo que las imágenes registradas por las cámaras y la declaración del propio comerciante ubican la primera secuencia de disparos “a extrema cercanía”, aproximadamente a la distancia de un brazo. Para Mandagarán, esa proximidad resulta compatible con la tercera hipótesis pericial y no permite concluir que el adolescente estuviera armado o hubiera efectuado disparos.
La Fiscalía también cuestionó que los elementos reunidos hasta el momento permitan encuadrar la conducta de Cristiano dentro de la legítima defensa, argumento central de sus abogados. La defensa, integrada por Ibar Sallaz y Gonzalo La Menza, solicitó la libertad del imputado y anticipó que insistirá con ese planteo.
En su presentación, la fiscal pidió además la prisión preventiva al considerar que existe riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Entre los fundamentos mencionó la gravedad de los hechos, la pena en expectativa, la nocturnidad, la corta edad de las víctimas y la extensión del daño causado.
La acusación también sostiene que Cristiano se encontraba apostado a distancia y contaba con dos pistolas calibre 9 milímetros, una escopeta, un rifle, municiones y un handy, elementos que, según la Fiscalía, demostrarían una intención de “realizar justicia por mano propia”.
Mandagarán dejó abierta la posibilidad de que, si se dispone la prisión preventiva, la medida se cumpla bajo arresto domiciliario. Además, solicitó autorización judicial para abrir de manera compulsiva el celular del comerciante, debido a que el imputado no entregó voluntariamente el patrón de desbloqueo.
La audiencia en la que se discutirá la situación procesal de Cristiano podría realizarse entre el jueves y el viernes. Allí, la defensa buscará nuevamente que recupere la libertad y que el caso sea considerado un hecho de legítima defensa, mientras que la Fiscalía sostendrá su pedido de prisión preventiva.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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