
Es una costumbre muy común, pero que también esconde diversos detalles sobre la personalidad. De seguro te pasó que durante una conversación importante, tu acompañante no dejaba de mirar el celular o fuiste tú quien contó en más de una ocasión cómo pasaban los minutos aunque no tuvieras necesidad de marcharte rápido.
Frente a esto, la psicología analizó por qué algunas personas miran varias veces el reloj sin estar apurados y los expertos llegaron a la conclusión de que no solo se trata de un posible aburrimiento, sino de una necesidad de control y es una señal social de comunicación no verbal.
Mirar el reloj de forma repetida sin tener prisa suele ser un reflejo inconsciente de ansiedad leve, necesidad de control o un hábito automático del cerebro. Aunque la otra persona puede interpretarlo como un posible aburrimiento o apuro, no siempre es así, ya que también puede ser una simple consulta para saber cuánto tiempo pasó y poder planificar tareas futuras.
Los expertos destacan algunas razones psicológicas principales detrás de este hábito:
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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