Un joven de Brasilia, Brasil, tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital después de bostezar y sufrir una luxación de mandíbula. El episodio fue contado por su familia en las redes sociales y generó sorpresa por la forma inesperada en la que ocurrió.
Según el relato de sus familiares, el joven fue llevado rápidamente a un hospital cercano, donde recibió atención de emergencia y fue sometido a distintos estudios.
Como el establecimiento no contaba con el especialista necesario para tratar la lesión, una ambulancia tuvo que trasladarlo al Hospital de Base de Brasilia. Allí, los médicos lograron colocar nuevamente la mandíbula en su posición. Después del procedimiento, el joven se encontraba en buen estado.
Una de sus familiares registró parte de la situación en un video. En las imágenes se puede ver al joven siendo trasladado al hospital y posteriormente llevado a otra institución, además del momento en que los profesionales vuelven a colocar la mandíbula en su lugar.
¿Cómo puede una persona luxarse la mandíbula al bostezar?
El cirujano dentista Thales Caldeira explicó que un bostezo puede provocar una luxación cuando la boca se abre demasiado. En ese momento, la cabeza de la mandíbula puede superar el límite normal de movimiento de la articulación temporomandibular (ATM) y quedar desplazada hacia adelante, sin poder regresar por sí sola.
El especialista señaló que el problema es más frecuente en personas con mayor laxitud de los ligamentos, hipermovilidad de la articulación, antecedentes de luxaciones o alteraciones en la ATM. Sin embargo, también puede ocurrir durante un bostezo muy amplio en alguien que nunca había tenido este tipo de lesión.
¿Qué síntomas provoca una luxación?
Uno de los principales signos de una luxación verdadera es la imposibilidad de cerrar la boca por cuenta propia.
También pueden aparecer dolor intenso, dificultad para hablar o tragar, exceso de salivación y espasmos musculares. Además, cuanto más tiempo permanece la mandíbula fuera de su lugar, mayor puede ser la contracción muscular y más difícil resultar su recolocación.
¿Cómo prevenirla?
La principal recomendación es evitar abrir la boca de manera exagerada.
Al bostezar, puede ser útil sostener suavemente la mandíbula con una mano para limitar la apertura. La misma precaución puede aplicarse al morder alimentos demasiado grandes o durante procedimientos que requieran mantener la boca abierta durante mucho tiempo.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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