
Practicar actividad física durante la infancia no solo está relacionado con beneficios para el cuerpo. Una investigación científica analizó durante varios años la relación entre el ejercicio, la participación deportiva y distintas habilidades cognitivas y encontró que los chicos que participaban en deportes grupales mostraban un mayor crecimiento del autocontrol social .
El trabajo fue publicado en Child Development y utilizó datos de 18.174 niños de Estados Unidos incluidos en el estudio longitudinal Early Childhood Longitudinal Study–Kindergarten Class of 2010-11 (ECLS-K:2011) . Los investigadores analizaron la evolución de las funciones ejecutivas, la atención y el autocontrol social durante los primeros años de la escuela primaria.
Los resultados sugirieron que la participación en deportes grupales estaba asociada con un aumento de las funciones ejecutivas, la atención y el autocontrol social en distintos momentos del período analizado. Sin embargo, los autores remarcaron que los efectos fueron modestos y que el estudio no permite afirmar que practicar un deporte sea, por sí solo, la causa directa de estas mejoras.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign y otras instituciones y buscó determinar si la cantidad y el tipo de actividad física podían anticipar cambios en determinadas habilidades cognitivas y sociales.
Los investigadores observaron que la actividad física regular predijo un crecimiento de las funciones ejecutivas y de la atención entre tercer y cuarto grado. En cambio, esa relación no apareció de la misma manera entre jardín de infantes y primer grado.
El resultado más interesante apareció al analizar el tipo de actividad . Después de tener en cuenta la frecuencia con la que los chicos realizaban actividad física, quienes participaban en deportes grupales mostraron aumentos en las funciones ejecutivas, la atención y el autocontrol social durante los períodos estudiados.
El autocontrol es la capacidad de regular las propias emociones y conductas , controlar impulsos y adaptar el comportamiento a determinadas situaciones. Durante la infancia, estas habilidades todavía se encuentran en desarrollo.
Los investigadores plantearon que los deportes grupales podrían ofrecer situaciones en las que los chicos necesitan seguir reglas, esperar turnos, coordinarse con otras personas y adaptar su comportamiento a las demandas del juego . Estas experiencias podrían estar relacionadas con el desarrollo de habilidades de autorregulación.
Sin embargo, esto debe interpretarse con cautela. El estudio encontró asociaciones entre la participación deportiva y determinados resultados cognitivos y sociales, pero no demostró que jugar un deporte cause directamente un mayor autocontrol . También pueden existir otros factores relacionados con la familia, la escuela, el entorno social o las características individuales de cada chico.
Las funciones ejecutivas son un conjunto de procesos mentales que permiten organizar y regular el comportamiento. Entre ellas se encuentran capacidades como el control inhibitorio, la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva.
Estas habilidades están relacionadas con la posibilidad de mantener la atención, controlar respuestas impulsivas, recordar información mientras se realiza una tarea y adaptarse cuando cambian las condiciones .
El estudio publicado en Child Development encontró que la participación en deportes grupales estaba asociada con un crecimiento de estas capacidades durante determinados períodos de la escuela primaria. Los efectos observados fueron pequeños, pero los resultados sugieren que el tipo de actividad física puede ser relevante al analizar su relación con el desarrollo infantil.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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