
Durante décadas, la bañera fue uno de los elementos protagonistas de los baños, en especial en viviendas familiares. Sin embargo, las nuevas tendencias de diseño e interiorismo apuntan hacia una solución diferente: las duchas a ras del suelo , también conocidas como duchas tipo walk-in, ganan terreno como alternativa para aprovechar mejor los metros disponibles.
La principal diferencia está en la distribución. Mientras una bañera ocupa un espacio fijo y requiere una estructura elevada que delimita el sector de baño, una ducha a nivel del piso puede integrarse visualmente con el resto del ambiente. En determinados diseños, incluso puede prescindirse de puertas y utilizar únicamente un panel fijo de vidrio o una separación parcial.
El resultado es un baño con menos elementos visuales y una mayor continuidad entre las distintas superficies.
Uno de los principales motivos por los que las duchas reemplazan a las bañeras es el aprovechamiento del espacio . Una bañera convencional necesita una superficie considerable y establece una zona de circulación que no puede utilizarse para otras funciones.
En cambio, una ducha puede diseñarse en diferentes tamaños y adaptarse a la distribución disponible. En un baño pequeño, esto permite liberar algunos centímetros y facilitar la circulación alrededor del lavamanos y el inodoro.
Además, al eliminar el borde elevado de la bañera, el piso puede continuar visualmente desde el resto del ambiente hasta el área de ducha. Cuando se utiliza el mismo revestimiento, el espacio parece más uniforme y puede generar una sensación de mayor amplitud.
Esta característica es valorada en departamentos y viviendas donde cada metro cuadrado resulta importante.
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Más allá del espacio, las duchas de este tipo ofrecen otras ventajas. Una de las principales es la accesibilidad .
Al no existir que levantar las piernas para ingresar a una bañera ni superar un escalón pronunciado, el acceso resulta más sencillo para personas mayores o con movilidad reducida. También disminuye el riesgo de tropiezos al entrar y salir de la zona de baño.
Otra ventaja está relacionada con la limpieza. Los diseños más simples pueden reducir la cantidad de perfiles, esquinas y elementos donde se acumulan humedad, jabón y suciedad.
Si además se utiliza una canaleta lineal o un desagüe correctamente ubicado, el agua puede evacuarse de manera eficiente sin necesidad de una bañera que contenga todo el sector.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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