
Antes de dormir o al comenzar el día, muchas personas incorporan pequeños rituales para mantener la casa limpia, perfumada y, según algunas creencias, atraer buenas energías.
Uno de los más difundidos consiste en rociar una mezcla de alcohol y romero sobre los marcos de las ventanas , una práctica que combina propiedades de limpieza con un significado simbólico.
Con este sencillo truco, los marcos de las ventanas quedan más limpios y perfumados. Para quienes siguen este tipo de rituales, además, representa una manera simbólica de renovar el ambiente y favorecer una sensación de armonía en el hogar.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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