
A la hora de comprar un lavarropas , muchas personas se fijan, principalmente, en la capacidad del tambor y la cantidad de programas que ofrece. Sin embargo, hay un detalle que suelen pasar por alto y es fundamental, ya que influye en el consumo, el espacio necesario y la facilidad de uso: el sistema de funcionamiento .
Las alternativas más comunes son los lavarropas de carga frontal, carga superior y los semiautomáticos . Si bien todos lavan la ropa, hay diferencias fundamentales en cómo se colocan las prendas, cuánta agua utilizan y qué intervención requieren en cada lavado.
Por eso, antes de inclinarse por una opción, es fundamental tener en cuenta dónde se instalará, la frecuencia con la que se lava la ropa , el presupuesto disponible y si se prioriza la comodidad o el ahorro .
Los lavarropas de carga frontal tienen un tambor horizontal y una puerta ubicada en la parte de adelante. Generalmente, destacan por usar menos agua, alcanzar velocidades de centrifugado más altas y ofrecer una mayor variedad de programas . Sin embargo, suelen ser más caros y necesitan más lugar disponible para abrir la puerta.
Por otra parte, los de carga superior se abren desde arriba y permiten poner o sacar la ropa sin tener que agacharse , por lo que son una buena opción para espacios más angostos. Como desventaja, pueden gastar más agua que un modelo frontal y no permiten aprovechar la superficie superior para apoyar objetos.
Los semiautomáticos, por último, son más económicos y tienen un funcionamiento más sencillo. Al tener un compartimento para el lavado y otro para el centrifugado , es necesario trasladar la ropa manualmente. De todas maneras, permiten controlar mejor la cantidad de agua y pueden funcionar con instalaciones más básicas.
En caso de buscar un opción para una casa donde se lava la ropa frecuentemente y se busca reducir el consumo de agua, conseguir un buen centrifugado y tener más programas, los modelos de carga frontal suelen ser la mejor alternativa .
Los de carga superior suelen ser más cómodos para ambientes reducidos o para quienes no quieren agacharse al introducir las prendas en el electrodoméstico. El semiautomático, en cambio, es buena elección si se busca gastar menos en la inversión inicial .
De esta manera, la opción más conveniente depende, generalmente, del espacio disponible, el presupuesto para la compra y el nivel de comodidad buscado en cada uso de este electrodoméstico.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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