
Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente , en 2022 se desperdiciaron más de mil millones de toneladas de comida en todo el mundo, y el 28% provino del sector gastronómico.
Los desayunos bufé son los principales responsables del desperdicio alimentario : generan más del doble de residuos que un desayuno servido en plato.
Frente a este panorama, los hoteles comenzaron a implementar medidas como platos más pequeños, porciones individuales y hasta inteligencia artificial para reducir lo que se tira. Sin embargo, la batalla más difícil sigue estando en el comedor, donde los hábitos de los huéspedes marcan la diferencia.
Para María José Gómez y Verdú, experta en protocolo , el bufé libre es el escenario donde se ven los mayores conflictos de convivencia en un hotel. En el programa Zapeando , la especialista analizó los errores más comunes y cómo estos reflejan la educación de cada persona.
“El lugar donde se originan los mayores conflictos de un hotel no es un gimnasio, precisamente, es en el bufé libre” , dijo.
El primero es llenar el plato hasta arriba, mezclando frutas, yogures, cereales y fiambres en una sola montaña. Gómez y Verdú recomienda servirse poco y repetir las veces que sea necesario , en lugar de apilar comida que probablemente termine en la basura.
El impacto no es solo ético. Algunos hoteles llegan a tirar hasta un 30% de la comida expuesta. Distintas herramientas de inteligencia artificial ya lograron reducir el desperdicio casi a la mitad en algunos establecimientos.
Otro error habitual es usar la misma pinza para diferentes alimentos, lo que genera contaminación cruzada .
La experta lo explicó con una metáfora: “Cada bol, cada bandeja, tiene su pinza, para no mezclar y no contaminar los otros alimentos . Son como países independientes en los que cada uno reina una ley diferente”.
Respetar esto es clave para mantener la higiene y evitar mezclar sabores o ingredientes.
El clásico de los clásicos: aprovechar el desayuno para armarse un “picnic” para más tarde.
Gómez y Verdú opinó que solo se puede llevar algo pequeño, como una fruta o una magdalena, siempre que pase desapercibido y no parezca que uno está haciendo las compras .
“¿Cuánto te puedes llevar de un bufé sin parecer un Gumias?” Y se responde a sí misma: “Solo algo simbólico” .
Llevarse platos, cubiertos o servilletas está fuera de lugar y revela una falta de consideración por el resto.
Según la especialista, el pijama es solo para dormir y no debe salir de la habitación . El chándal o ropa deportiva tampoco es lo más elegante, pero es preferible a bajar en malla o bañador.
“El bufé no es una prolongación de la piscina ni de la playa. Es para dormir. Si lo sacas fuera, se contamina de todo”, advirtió, e insistió en que la vestimenta debe ser adecuada y respetuosa.
Para Gómez y Verdú, el bufé libre es un verdadero “examen de civismo”. Detalles como llenar el plato sin medida, mezclar pinzas, dejar comida sin comer o acudir vestido de forma inapropiada hablan de la consideración que cada persona tiene por quienes la rodean.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes