
Al hacerle caricias a un gato, puede suceder que, aunque parezca que lo está disfrutando, en determinado momento gire la cabeza y muerda la mano de la persona . Si bien puede parecer que lo hace por enojo, los veterinarios coinciden en que este hábito tiene una explicación más profunda .
En líneas generales, este gesto suele relacionarse con la sobreestimulación , que aparece cuando los gatos reciben más estímulos de los que pueden tolerar . Según distintos especialistas, hay algunas señales que pueden aparecer antes de que el animal recurra al mordisco.
Según la veterinaria Hannah Hart , la sobreestimulación sucede cuando el gato está abrumado por factores externos , como el exceso de caricias. “Los gatos se sobreestimulan cuando reciben demasiada información sensorial de su entorno, como ruido, contacto o movimiento rápido”, aseguró la especialista.
Por eso, una interacción que comienza de manera amistosa puede terminar siendo incómoda para el animal . En ese momento, el felino puede recurrir a los mordiscos para ponerle fin al contacto y marcar un límite .
En esa misma línea, la veterinaria Alison Gerken sostuvo que los mordiscos suaves pueden expresar distintos estados, como sobreestimulación, frustración o ganas de terminar la interacción . Además, recomendó estar atento a la tolerancia de cada gato y mantener sesiones cortas de caricias.
Si bien el mordisco puede ser desconcertante para las personas, los gatos tienden a modificar previamente su lenguaje corporal cuando se sienten sobreestimulados. Algunas de estas señales son:
Si aparecen estas señales, los especialistas recomiendan dejar de acariciarlo y permitir que se aleje por su propia cuenta, en vez de retarlo o retenerlo.
Sin embargo, si los mordiscos aparecen de manera repentina, son fuertes o se producen al tocar una zona en particular, es conveniente consultar con un veterinario , ya que este gesto también puede ser la respuesta ante un dolor o algún problema médico.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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