Le abrieron el auto con un inhibidor, le robaron las llaves de su casa y horas después descubrió que también habían entrado a su vivienda. Entre los objetos que le llevaron estaba una guitarra Fender Telecaster blanca que tenía un enorme valor sentimental: se la había regalado su mamá cuando tenía 12 años.
Lorenzo Cauhapé, de 26 años, es músico y compositor y vive solo. La noche del viernes había salido con amigos a un bar de Palermo. Después de la medianoche regresó a buscar su Volkswagen Up y apretó el botón de la llave para activar el cierre centralizado, pero no funcionó.
Al acercarse al vehículo notó que estaba abierto y que había señales de que alguien había revisado el interior. Los espejos estaban movidos, los parasoles bajos y, además, había desaparecido la llave de su casa que había dejado en el portavasos.
Como pensaba que los ladrones no podían saber dónde vivía, decidió regresar a su casa en San Isidro y hacer antes una parada en lo de su madre para buscar otro juego de llaves. Pero al llegar descubrió que la situación era mucho peor.
La puerta de entrada de su PH estaba entornada y el interior había sido completamente revuelto. El living estaba desordenado y en su habitación incluso habían tirado el colchón al piso.
Los delincuentes se llevaron dos guitarras, un bajo y una computadora que para Lorenzo era especialmente importante porque tenía grabaciones y su nuevo disco prácticamente terminado. Pero lo que más quería recuperar era la Fender Telecaster blanca que le había regalado su madre.
El músico hizo la denuncia y comenzó a pensar cómo podía encontrar el instrumento. Tenía una ventaja: le había realizado algunas modificaciones particulares, entre ellas había dado vuelta las perillas de volumen y tono. A simple vista podían pasar desapercibidas, pero para él eran una característica inconfundible.
Una búsqueda silenciosa en Marketplace
Lorenzo estaba convencido de que los ladrones intentarían vender la guitarra por internet. Sin embargo, decidió no publicar inmediatamente las fotos del instrumento porque temía alertar a quienes la tuvieran y dificultar su recuperación.
Durante semanas revisó Marketplace todos los días, buscando entre las publicaciones de guitarras que aparecían en la plataforma.
El 20 de julio, mientras estaba en el cumpleaños de su papá en Chapadmalal, encontró una publicación que le llamó la atención. La foto era poco clara, pero la guitarra se parecía a la suya y el aviso decía “vendo gratis” y “permuto por otra guitarra”.
Se contactó con el vendedor y pidió más imágenes. Cuando recibió las nuevas fotos, no tuvo dudas: era su Fender Telecaster.
Comenzó a conversar con el supuesto vendedor y acordaron una suma cercana a $1.500.000. Pero cuando Lorenzo le dijo que no estaba en Buenos Aires y le pidió que esperara hasta el lunes, recibió una respuesta inesperada: la guitarra ya había sido vendida.
Sin embargo, la historia todavía no había terminado.
La imagen de la guitarra comenzó a circular en redes sociales y finalmente llegó hasta el comprador. Se trataba de un revendedor que había pagado $400.000 más una Gibson Les Paul por la Fender.
Días después, el hombre publicó nuevamente el instrumento en Marketplace, esta vez con una descripción detallada y un precio de US$1.500.
Lorenzo se contactó con él y simuló estar interesado en comprarla. Mientras tanto, volvió a comunicarse con la Policía y les explicó la situación. Así se organizó un operativo conjunto entre la Secretaría de Seguridad de San Isidro, la Policía bonaerense y la Justicia.
El operativo para recuperar la guitarra
El lunes 27 de julio, Lorenzo acordó encontrarse con el vendedor en una estación de servicio de Banfield. Antes de ir, pasó por la comisaría 4° de Las Barrancas de San Isidro y un patrullero con dos agentes lo siguió hasta el lugar.
Cuando llegó, el vendedor le entregó la guitarra. Lorenzo la reconoció inmediatamente y la abrazó.
El hombre comenzó a hablarle sobre las características de la Fender y se sorprendió por todo lo que el supuesto comprador sabía del instrumento.
“Sabés mucho de guitarras. ¿Conocés el modelo?”, le preguntó.
“Es espectacular. La conozco mucho porque es mía”, respondió Lorenzo.
“¿Cómo tuya?”, preguntó sorprendido.
“Sí, me la robaron”.
En ese momento intervinieron los agentes que estaban aguardando en las inmediaciones. Según relató Lorenzo, el vendedor no reaccionó violentamente y hasta terminó pidiéndole disculpas.
Después fueron trasladados a la comisaría de San Isidro para completar las actuaciones correspondientes. Lorenzo finalmente pudo regresar a su casa con la guitarra que había sido un regalo de su madre.
“Estaba extasiado, no me despegué de la viola en todo el día”, contó.
Cómo evitar robos con inhibidores
Desde la Secretaría de Seguridad de San Isidro recomendaron tomar algunas precauciones frente al uso de inhibidores de señal.
Una de las principales es no confiar solamente en el sonido del cierre centralizado. Al bajar del vehículo, se debe comprobar manualmente que las puertas hayan quedado cerradas.
También aconsejaron utilizar la llave física cuando el vehículo lo permita, mantener las ventanillas completamente cerradas y nunca dejar dentro del auto las llaves de la vivienda, documentos u otros elementos que puedan revelar el domicilio.
Para quienes utilizan sistemas keyless, recomendaron guardar el llavero en una funda con protección Faraday para reducir el riesgo de clonación de la señal.
Además, si el vehículo no cierra al primer intento, aconsejaron prestar atención al entorno y observar si hay personas o vehículos sospechosos en las inmediaciones.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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