El juicio por el crimen de Verónica Dessio , la abogada platense de 49 años asesinada en diciembre de 2020, volvió a quedar en suspenso . Esta vez, el motivo fue un certificado médico presentado por Ivana Mapis , la principal acusada, quien alegó una afección lumbar y recibió diez días de reposo.
La audiencia, que ya había sido reprogramada por la gripe del fiscal Martín Chiorazzi, quedó así nuevamente sin fecha cierta. Mientras tanto, los defensores de Mapis y del presunto sicario, Jorge Antonio Álvez , insistieron con el pedido de prisión domiciliaria, una solicitud que estuvo a punto de concretarse en los últimos días.
Para la familia de Dessio, la nueva postergación profundiza una situación que ya se volvió insoportable. “ Una catástrofe atrás de la otra ”, resumió en diálogo con Clarín Natalia Dessio , hermana de la víctima, al describir el derrotero judicial.
Y agregó una frase que sintetiza el dolor de la familia: “A nosotros nos choca un poco ver que ellos pueden hacer un montón de cosas que mi hermana ya no ”.
Mapis presentó el certificado médico por sus dolores de espalda y su defensa, encabezada por Gastón Nicocia , avanzó con un habeas corpus ante la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata.
El conflicto se agravó cuando la Sala II del Tribunal de Casación Penal de La Plata ratificó la decisión que había reemplazado la prisión preventiva por la domiciliaria y rechazó los recursos presentados por la fiscalía y por Natalia Dessio, hermana de la víctima.
La familia se enteró de que se había solicitado la colocación de una tobillera electrónica y que el Servicio Penitenciario Bonaerense había recibido instrucciones para ejecutar el beneficio. Según denunciaron, nadie les había comunicado la medida: tomaron conocimiento a través de una nota periodística.
Con el tiempo en contra, el abogado de la familia, Santiago Irisarri , presentó un escrito para advertir que el fallo todavía no estaba firme y que quedaban pendientes resoluciones de instancias superiores.
A pesar de ese recurso, la preocupación creció y la familia convocó a una marcha frente a los Tribunales de La Plata para exigir la reanudación del juicio y evitar que los imputados accedan a la libertad.
Verónica Dessio trabajaba como abogada en la Suprema Corte de Justicia bonaerense . En 2010 había protagonizado, junto a quien entonces era su pareja, Carolina Pérez , el primer matrimonio igualitario celebrado en un Registro Civil de la provincia. La pareja tuvo un hijo y tiempo después se separó.
Pérez inició una relación con Ivana Mapis. Para los investigadores, con el paso del tiempo Mapis habría desarrollado una fuerte obsesión y celos por el vínculo que Dessio todavía mantenía con su expareja.
La acusación sostiene que esa situación terminó desembocando en un plan criminal. Mapis habría contratado a Jorge Antonio Álvez , un expolicía que atravesaba problemas económicos, para asesinar a Dessio. Según la investigación, le habría ofrecido 250.000 pesos a cambio del crimen.
La relación entre las mujeres habría sido aprovechada además para obtener información sobre los movimientos de la víctima. Poco antes del asesinato, Mapis ayudó a Dessio a acondicionar el quincho de su casa en Parque Sicardi , una circunstancia que, según la acusación, le permitió conocer detalles del lugar y sus rutinas.
El 23 de diciembre de 2020 , Dessio estaba sola en su casa de la calle 5 cuando Álvez ingresó y la atacó por la espalda . Su cuerpo fue encontrado al día siguiente. Presentaba múltiples heridas de arma blanca y un profundo corte en el cuello. La autopsia determinó que la muerte se produjo por shock hipovolémico .
La investigación reconstruyó los movimientos del presunto sicario a partir de distintas pruebas. Entre ellas aparecen las imágenes de cámaras de seguridad que registraron una Siambretta roja , vinculada a Álvez, y unas sandalias con sangre que fueron abandonadas en una zapatería.
Pero una de las evidencias que más compromete a Mapis, según la acusación, está en su teléfono. Allí quedaron registradas búsquedas vinculadas con métodos para matar, entre ellas consultas sobre el veneno utilizado por Yiya Murano , la cantidad de semillas de ricino necesaria para provocar la muerte y dónde conseguir estricnina.
Los investigadores también detectaron el uso de un teléfono “fantasma”, con un chip prepago registrado a nombre de la propia Verónica Dessio, que habría sido utilizado para coordinar el ataque con el presunto sicario sin despertar sospechas.
A casi seis años del crimen, la familia de Dessio sigue reclamando justicia.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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