Las cámaras de seguridad de la guardería Luz do Brás, en la ciudad brasileña de San Pablo, registraron que Abdoulaye Dieng, de 1 año y 4 meses, permaneció atrapado durante aproximadamente seis minutos antes de ser auxiliado por el personal del establecimiento. El niño falleció tras quedar con la cabeza atascada entre una barra de hierro y un espejo mientras participaba de una actividad recreativa.
Según la investigación de la Policía Civil, el menor se encontraba en una sala junto a otros niños cuando introdujo la cabeza en el espacio entre una barra metálica de protección y la pared. Las imágenes muestran que intentó liberarse por sus propios medios, pero recién fue rescatado cuando las cuidadoras advirtieron lo ocurrido.
El niño fue trasladado de urgencia a la Unidad de Pronta Atención (UPA) de Mooca, donde los médicos intentaron reanimarlo, aunque finalmente se confirmó su fallecimiento.
El caso fue caratulado como homicidio culposo, es decir, sin intención de matar, y es investigado por la Policía Civil. Cinco trabajadoras de la guardería, entre ellas coordinadoras, directoras y pedagogas, fueron incluidas en la investigación para determinar si existieron fallas en la supervisión.
El padre del niño, un ciudadano senegalés que reside en Brasil desde hace ocho años, relató que dejó a su hijo en la guardería alrededor de las 7:30 y poco después recibió un llamado informándole que había sufrido un accidente. La familia cuestiona la falta de vigilancia y también por qué no se solicitó inmediatamente una ambulancia del servicio de emergencias.
Las autoridades realizaron pericias en el lugar y esperan los resultados de la autopsia para determinar oficialmente la causa de la muerte. Mientras tanto, la Secretaría Municipal de Educación aseguró que colabora con la investigación y que adoptará las medidas correspondientes una vez concluida la causa.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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