
En una extensa operación nocturna, personal de la División de Operaciones Rurales (DOR) de Puerto Deseado decomisó más de 190 cortes de carne de fauna silvestre y dos armas de fuego tras interceptar una camioneta en la ruta provincial Nº 62 , a la altura del establecimiento “Cerro Mojón” . El procedimiento, realizado la madrugada de ayer y expuso la magnitud de la caza furtiva en la región .
La intervención se desarrolló durante un control de rutina a unos 80 kilómetros de Puerto Deseado , cuando los agentes detuvieron una camioneta Toyota Hilux que circulaba en dirección a la ciudad. Al inspeccionar la caja de carga, cubierta con lona, los efectivos hallaron numerosos cortes de carne de guanaco faenada. La requisa se extendió al interior del vehículo, donde se encontraron más piezas, un chulengo entero con cuero y despanzado y un avestruz también despanzado , revelando una operación de caza ilegal a gran escala.
La suma total del decomiso incluyó 66 cuartos, 62 paletas, un cogote, 65 lomos y diversos trozos de pulpa y lomillos , además de los dos ejemplares completos. Toda la carne incautada fue destruida posteriormente en el Vaciadero Municipal bajo supervisión de la Dirección de Inspección General , con el objetivo de evitar su comercialización clandestina.
Durante el procedimiento, el conductor de la camioneta reconoció portar dos armas de fuego: un fusil calibre .22 con mira telescópica y una carabina calibre .223 Remington . Si bien el hombre presentó la documentación de propiedad de ambas armas, los efectivos constataron que la credencial de Legítimo Usuario (CLU) estaba vencida desde noviembre de 2021. Por tal motivo, ambas armas fueron secuestradas en cumplimiento de la normativa vigente.
Según fuentes consultadas por el portal La Opinión Austral , la intervención se realizó por presunta infracción a la Ley Provincial Nº 1764/85 , que regula la caza y conservación de especies silvestres en la provincia. El Juzgado de Instrucción, Penal y Juvenil N.º 1 de Puerto Deseado tomó intervención inmediata, ordenando el secuestro definitivo de la carne y las armas.
La investigación judicial buscará determinar el origen de los animales , la posible existencia de una red dedicada al tráfico de carne silvestre y los vínculos del involucrado con otras actividades ilícitas en la zona . La Dirección de Inspección General colaboró en la destrucción de la carne para evitar riesgos sanitarios y desalentar el consumo de productos provenientes de la caza clandestina.
A principios de abril, dictaron seis meses de prisión preventiva para un hombre de La Pampa, acusado de tenencia de arma de fuego y violación de la Ley Nacional de Conservación de la Fauna.
El fallo, que recayó sobre Luis Miguel Mauna, de 38 años, se produjo tras la homologación de un acuerdo de juicio abreviado presentado en forma conjunta por la fiscala María Virginia Antón, la defensora oficial Nydia Conde y el propio imputado, quien admitió la autoría de los hechos. La sentencia fue dictada por Laura Moscoso Mendieta, la jueza de control de General Acha.
De acuerdo con lo consignado por El Diario de La Pampa, los hechos que dieron lugar a la condena ocurrieron entre la noche del 6 de enero y la madrugada del 7, cuando Mauna, en compañía de su esposa Silvia Noemí Cáceres y su vecino Ángel Alberto Salazar, mataron un ciervo colorado hembra.
La resolución judicial detalla que el grupo trasladó los restos cárnicos en la caja de una camioneta Fiat Strada conducida por Salazar. El trayecto concluyó con la interceptación del vehículo por agentes de la subcomisaría de Quehué en la intersección de la ruta provincial 9 y el camino vecinal conocido como “de la viruta”.
Fuente:
Infobae
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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