
Una empleada de una clínica fue despedida tras entrar a la casa de su jefe y robar plata . A pesar de que reconoció los hechos, el caso derivó en un conflicto judicial y la Justicia terminó fallando a su favor.
El episodio sucedió en 2024, cuando una recepcionista de una clínica en Madrid, con más de 20 años en el cargo, ingresó a la casa de su jefe, que quedaba en el mismo terreno que el local. Ahí, revisó múltiples cajones y se llevó dinero .
Ante esta situación, la empleada fue citada el 15 de marzo de ese mismo año por el empresario . Además, en la reunión estaban su esposa, una vecina y una abogada.
En ese entonces, le mostraron que había sido grabada entrando en la casa y revisando los cajones del dormitorio. También le informaron que habían detectado la falta de dinero.
Al ver las filmaciones, la trabajadora reconoció lo ocurrido y aseguró que atravesaba una situación personal complicada. Luego, firmó una carta de despido en la que admitía su conducta y aceptaba la procedencia de la sanción.
De todas maneras, la empleada terminó apelando el despido , y el caso llegó al Tribunal Superior de Justicia de Madrid. En ese contexto, los magistrados detectaron que la empresa no había cumplido un trámite obligatorio previo a imponer la sanción.
De acuerdo al convenio colectivo de establecimientos sanitarios de la Comunidad de Madrid, antes de aplicar un despido disciplinario era necesario abrir un expediente que le permitiera a la trabajadora dar su versión de los hechos antes de ser sancionada.
Algunos de los motivos por los que el tribunal consideró el despido improcedente son:
Tras declarar el despido improcedente, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló la sentencia previa y le dio dos opciones al empresario: readmitir a la trabajadora en su puesto o pagarle una indemnización de 21.686 euros .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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