
El azúcar está presente en una enorme cantidad de alimentos y bebidas que consumimos todos los días. Por eso, eliminarla, aunque sea por una semana, puede representar un desafío, pero también una oportunidad para observar cómo responde el cuerpo.
Si bien los efectos varían según cada persona, nutricionistas coinciden en que en apenas siete días pueden empezar a aparecer beneficios importantes.
Durante los primeros días es normal experimentar cierta incomodidad. Por ejemplo, algunas personas sienten más ganas de comer algo dulce, irritabilidad o mayor cansancio mientras el organismo se adapta a la nueva alimentación.
Sin embargo, a medida que pasan los días, estos síntomas suelen disminuir y aparecen algunos beneficios que los especialistas consideran fundamentales .
Uno de los cambios más frecuentes es la reducción del deseo de consumir alimentos dulces, ya que los niveles de glucosa en sangre dejan de sufrir subidas y bajadas bruscas, lo que ayuda a que la sensación de hambre sea más estable y a evitar la necesidad de picar algo entre comidas.
Aunque el azúcar aporta energía rápida, también puede provocar una caída poco tiempo después.
Por eso, al reducir o eliminar su consumo, muchas personas sienten que tienen una energía más constante y menos sensación de cansancio, especialmente después del almuerzo o a media tarde.
Algunos especialistas también sostienen que mantener niveles más estables de glucosa ayuda a que el organismo funcione de manera más equilibrada y puede contribuir a dormir mejor , por lo que algunos expertos sostienen que disminuir el azúcar puede favorecer el descanso.
La respuesta depende de cada caso y de la cantidad de calorías que consuma cada persona a lo largo del día.
Aunque dejar el azúcar durante una semana no garantiza una pérdida de peso importante, muchas personas reducen la cantidad de calorías que consumen al reemplazar golosinas, gaseosas y postres por alimentos más nutritivos.
Cuando se habla de dejar el azúcar, se refiere principalmente al azúcar agregada , es decir, la que se incorpora durante la elaboración de los productos.
Entre los alimentos que conviene limitar aparecen:
En cambio, las frutas pueden seguir formando parte de una alimentación equilibrada, ya que además de azúcares naturales, aportan fibra, vitaminas y minerales.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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