
Una vez que Agostina Vega (14) cruzó el portón blanco y oxidado de la casa de Claudio Barrelier (33) no se supo más nada de ella. Durante una semana, su familia la buscó con desesperación. El sábado 30 encontraron su cuerpo desmembrado en un descampado de 240 hectáreas en el barrio Ampliación Ferreyra, en la ciudad de Córdoba. "Visualicé varios hombres, música fuerte y oscuridad dentro de esa casa", dijo a Clarín una persona que trabaja en la zona.
Los investigadores creen que en la casa de Juan Del campillo 878, Barrelier habría abusado, asesinado y descuartizado a la adolescente de 14 años. ¿Cómo es el búnker del horror donde se habría cometido el brutal crimen?
La casa tiene algo inquietante. Tal vez sea su pintura naranja desgastada, las persianas viejas, o la humedad que brotó por las paredes hasta teñir de negro la parte de arriba de la casa.
La vivienda no es de Barrelier, sino de su pareja, Marianela, quien hasta el momento no habló. Allí vivían en total seis personas: él, su su mujer, la hija de ambos de 11 años, Osvaldo Fassetta (47) , y el matrimonio amigo del principal acusado. Ludmila y Matías. Hoy, la casa está con custodia policial.
El testimonio de un remisero fue clave para reconstruir los últimos movimientos de Agostina. El chofer declaró que la noche del sábado 23 de mayo la llevó hasta la esquina de Mariano Fragueiro y Juan Del Campillo, en barrio Cofico. Según relató, allí la esperaba Barrelier, quien pagó el viaje.
Durante el recorrido, Agostina le contó al remisero que junto a Barrelier le iban a hacer “un regalo sorpresa” a su mamá, Melisa Heredia. La misma versión le dijo a sus amigas en un audio que envió antes de desaparecer.
Las cámaras de seguridad de un centro odontológico de la cuadra registraron la última imagen con vida de la adolescente. En las imágenes que tiene la fiscalía se ve a la menor caminando junto a Barrelier hacia la casa del hombre, ubicada a una cuadra y media del lugar donde la dejó el remís.
Luego, Agostina y Barrelier ingresaron a la casa por el portón blanco alrededor de las 22.30 de sábado 23 de mayo. Después de eso, no hay más rastros de ella. En un primer momento, el principal acusado por el crimen dijo que la menor del video era su hija pero luego reconoció que se trataba de la víctima.
Una mujer que prefiere no exponer su nombre y apellido por seguridad habló con Clarín y confesó que hace algunas semanas pasó por la casa de Barrelier cuando iba hacia su trabajo.
“Fui a atender a mi consultorio en Cofico, tomé un colectivo y para no hacer trasbordo caminé bastante por la calle Juan Del Campillo. Pasé frente un lugar a las 16, a plena luz del día que me pareció oscuro, me dio temor y desconfianza ", explicó.
Allí vio que salían varios hombres y que la casa estaba oscuras. "Visualicé varios hombres, música fuerte, oscuridad dentro de la casa, ventanas abiertas. Colgaban una bandera desde el techo. A la noche cambié de camino para tomar el colectivo. No quise pasar por allí”, agregó.
Mientras que otro vecino, que también resguarda su identidad, contó que la vivienda es como "un laberinto, con muchos recovecos, grande larga".
Antes de ser detenido e imputado por encubrimiento agravado, Fassetta habló con Clarín y reveló cómo era la casa de Barrelier. Allí, este hombre de 47 años vivió un mes, desde 23 de abril al 23 de mayo. La Justicia ordenó allanamientos a la vivienda en varias oportunidades y se llevó algunos elementos que serán peritados.
En esa versión de lo ocurrido, él admitió que regresó a la casa el domingo 24 y que lo único que le llamó la atención fue que habían colocado un acolchado blanco donde dormía, cuando él usaba unos grises, y que estaba todo "muy limpio".
El ingreso a la casa es a través del portón blanco y oxidado por el que entraron Agostina y Barrelier. Según describe Fassetta, es el único acceso a la vivienda . "Por ahí se entra y se sale, es la única entrada".
Después relató que ese garaje fue alguna vez un taller porque tiene dos tableros de herramientas y llaves y que hoy tiene una cama. "Ahí yo tenía mi habitación", agregó. En ese dormitorio, los investigadores creen que Barrelier abusó y ahorcó a Agostina ya que está al lado de la entrada y del baño, pero separado de las demás habitaciones.
El miércoles 3 de junio, el fiscal Raúl Garzón ordenó nuevos allanamientos en busca de la ropa de Agostina y una extremidad de su cuerpo que no fue hallada entre los restos en el descampado de Ampliación Ferreyra.
La Policía Científica se llevó el colchón de la habitación de Fassetta para ser analizado en busca de material genético y rastros hemáticos. Además, entraron con picos y palas a la casa para levantar el piso. "Se están rompiendo los pisos de la vivienda", dijo una fuente cercana a la investigación.
Después de la habitación de Fassetta, hay dos escalones que conducen a un living , donde hay un televisor y equipo de música, y a un baño. "Al lado del living hay una habitación que no se usa que tiene cajas con libros y cosas y un baño ", explicó el imputado por encubrimiento.
Luego, hay una puerta de madera que da acceso a un patio interno de la casa. Recién ahí está el ingreso a la cocina . "Dentro de la cocina está la puerta de la habitación de su hija y la puerta de la habitación de él y su mujer", explicó. Allí declaró Marianela que estuvo con su hija de 11 años aquel sábado en el que desapareció Agostina.
Esta parte de la casa se ubica a unos 20 metros del portón blanco y de la supuesta habitación del crimen.
"Después en el patio hay una escalera que conduce a la terraza . Ahí hay un departamento en el cual vivía una pareja de amigos de Barrelier y un galponcito en el que tiene cosas para vender como unas ventanas de aluminio", aclaró.
En ese primer piso, vivían Ludmila y Matias, que también estuvieron presentes en la casa durante las horas en las que los investigadores dijeron que Agostina podría haber sido asesinada.
Según el fiscal, la autopsia determinó la data de muerte de la adolescente entre el sábado 23 de mayo a las 23.30 y el domingo siguiente a las 4 o 5 de la madrugada.
Durante la charla con este medio, Fassetta admitió que él y Barrelier se conocieron en la cancha, adonde iban a ver a su equipo, Instituto. También circuló en redes sociales un video en el que se ven banderas del club y una gran cantidad de personas en la casa.
"Fue durante el último partido que Instituto jugó de visitante por el torneo local; se juntaron varios chicos ahí en la casa de Barrelier, se puso el televisor en la ventana hacia la calle e hicieron un asado en la calle", explicó Fassetta sobre aquel episodio.
Y agregó que "se le avisó a la Policía" que iban a cortar la calle y realizar ese evento. "Terminó el partido, se descolgó todo y quedó ahí en la casa de Barrelier".
Redactora en la sección Sociedad.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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