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Una investigación detectó que los perros golden retriever comparten genes de personalidad con los humanos


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Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Cambridge detectó que algunos genes que influyen en la personalidad de los perros de la raza golden retriever también están presentes en los humanos .

Mediante de un análisis realizado en el ADN de más de 1.300 golden retrievers , concluyeron en que están ligados a emociones como la ansiedad, la depresión y la inteligencia.

El trabajo, que forma parte del Golden Retriever Lifetime Study impulsado por la Fundación Morris Animal, se centró en perros adultos de entre tres y siete años . Los investigadores no solo tomaron muestras biológicas, sino que también recopilaron información detallada sobre el comportamiento de cada animal usando el cuestionario C-BARQ , una herramienta clave en la etología canina.

Así, evaluaron 73 comportamientos distintos : desde la agresividad hacia otros perros, el miedo a extraños, la sensibilidad al tacto, la ansiedad por separación, hasta el nivel de actividad. Con todos esos datos, armaron un perfil conductual de cada perro y lo cruzaron con su información genética.

Para llegar a estos resultados, los científicos usaron una técnica llamada GWAS (Genome-Wide Association Study), que permite buscar millones de variantes en el ADN y ver cuáles se repiten en perros con ciertos rasgos de personalidad. Si una variante aparece seguido en perros ansiosos, por ejemplo, es probable que ese fragmento del ADN tenga algo que ver con ese comportamiento.

El análisis identificó doce regiones genéticas con asociaciones fuertes a ocho características de conducta, y otras regiones con vínculos más moderados.

Lo más sorprendente llegó cuando los investigadores compararon sus hallazgos con bases de datos humanas. Descubrieron que doce de los genes detectados en los golden retrievers ya se habían vinculado antes a rasgos psicológicos o cognitivos en personas , tales como la ansiedad, depresión, sensibilidad emocional y hasta rendimiento intelectual.

Por ejemplo, el gen PTPN1 apareció relacionado con la agresividad hacia otros perros, pero en humanos se asocia a la inteligencia, el rendimiento académico y algunos trastornos depresivos. Otro caso es el gen ROMO1 , que en perros se relaciona con la capacidad de aprendizaje y en humanos con la inteligencia, la sensibilidad emocional y la tendencia a la irritabilidad.

El estudio también detectó genes ligados al " miedo no social" , es decir, el temor a objetos o ruidos cotidianos como aspiradoras, colectivos o el timbre. En humanos, las variantes genéticas asociadas a este rasgo se vinculan con la sensibilidad emocional y la ansiedad.

Pero los propios investigadores aclaran que ningún gen determina por sí solo cómo se comporta un perro o una persona . Lo que hacen es influir en los sistemas biológicos que regulan el ánimo o la respuesta al estrés. El entorno, las experiencias y la educación también juegan un papel fundamental.

Reconocer que algunos comportamientos tienen una base biológica puede ayudar a adaptar el adiestramiento y el manejo de cada perro. Si un animal tiene predisposición genética a la ansiedad, por ejemplo, conviene reducir los estímulos que lo alteran y reforzar su sensación de seguridad.

Estos resultados también pueden impactar en la medicina veterinaria conductual , un área que cada vez cobra más importancia para tratar problemas de estrés o miedo en mascotas.


Fuente: TN


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