Este martes, pasadas las 11 de la mañana, se llevó a cabo la audiencia de control de detención contra la madre de Ángel, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González, que quedaron formalmente imputados y con seis meses de prisión preventiva por peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Ambos llegaron a la Oficina Judicial bajo una fuerte custodia e imputados por “homicidio agravado por el vínculo” en perjuicio del nene de 4 años que murió por un paro cardiorrespiratorio que -investigan- habría derivado de al menos 20 golpes en la cabeza.
Durante el inicio del acto procesal, el foco estuvo puesto en la reacción de la madre biológica. Según se la pudo ver en las imágenes, Altamirano mantuvo una postura de absoluta frialdad y silencio, evitando cruzar mirada con los familiares de la víctima y con Lorena Andrade, la madrastra del nene, quien se encontraba presente exigiendo justicia.
Uno de los momentos más crudos de la audiencia ocurrió cuando la fiscalía, representada por Cristian Olazábal y Facundo Oribones, detalló los resultados preliminares de la autopsia.
Lo más impactante es que las lesiones no fueron fruto de un único accidente, como intentó sugerir la defensa en un principio. Los peritos determinaron que los golpes tenían una antigüedad de hasta diez días, lo que refuerza la hipótesis de un maltrato sistemático y prolongado bajo el techo de los ahora imputados.
Allí, Altamirano se tomó la cara y dejó su mirada enfocada en el suelo. Así se mantuvo durante toda la jornada. Por momentos, cuando escuchaba algo con lo que no coincidía, se la vio negar con la cabeza.
El Ministerio Público Fiscal solicitó la prisión preventiva por seis meses para ambos acusados. Los argumentos fueron contundentes: existe riesgo de fuga y, sobre todo, de entorpecimiento de la investigación. “La fiscalía necesita proteger el proceso ante un hecho de una gravedad extrema donde la víctima era un niño totalmente indefenso”, señalaron fuentes judiciales.
Por recomendación de sus defensores oficiales, Vanesa Vera y Alejandro Varas, se esperaba que los acusados no hicieran uso de la palabra para declarar sobre el fondo del hecho, aunque la mirada esquiva de Altamirano durante la lectura de los cargos fue lo que más impactó a los presentes, además de la declaración del padrastro.
“Nosotros somos inocentes”, aseguró Maicol, el padrastro del nene que fue el primero en declarar y sostuvo que lo acompañaron en todo momento. “Nosotros también queremos saber qué le pasó”, añadió el hombre que luego narró cómo se dieron los hechos la noche previa a la muerte del nene.
Sobre la crianza del menor, sostuvo: “Al nene se lo corregía como a cualquier nene, se le sacaba la tele o el juguete, como cualquier corrección. Pero esas barbaridades que dicen de golpes, maltratos o agua fría, no”. Además, cuestionó que “a nosotros ni siquiera nos dieron la posibilidad de ir a despedirnos, de ir al velorio; nos tuvimos que enterar por las noticias cuando lo estaban llevando”.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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