
Un adolescente de 14 años protagonizó una escena desesperante mientras merendaba un té con galletitas . Su madre intentó socorrerlo y la secuencia se volvió cada vez más tensa ante la falta de respuestas médicas.
Todo comenzó cuando el chico comió una galletita de agua y empezó a toser, porque sentía que algo le lastimaba la garganta . En un momento, dejo de poder respirar bien , a lo que su mamá trató de asistirlo. Pero la situación empeoró cuando escupió sangre , lo que terminó de encender las alarmas.
La mujer lo trasladó de urgencia al Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Alto Camet, en Mar del Plata, y aunque el episodio no había terminado, los especialistas le dijeron que no parecía ser grave. “La señora que me atendió me dijo que no veía nada, pero que debía llevarlo a un pediatra porque ella solo atendía adultos ”, contó la madre a 0223 .
La impaciencia llegó a su límite cuando le insistió a la médica que su hijo estaba escupiendo sangre. " Seguro es el susto, está haciendo fuerza y por eso sangra “, le respondieron.
Desesperada por no recibir un diagnóstico, la mujer llevó a su hijo al Hospital Materno Infantil , mientras que durante el traslado, el chico cada vez tenía menos aire . Sin embargo, cuando llegaron al centro médico todo cambió para bien .
En el establecimiento decidieron internarlo de inmediato , y tras una serie de estudios, las placas lograron detectar un elemento inusual en el tracto respiratorio superior . Con ese resultado, le realizaron una laringoscopía y descubrieron que se trataba de un alambre fino que se había incrustado en la garganta del adolescente.
Finalmente, los médicos le dieron el alta después de estabilizarlo y actualmente el chico se encuentra bien, sin complicaciones.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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