
Con agua de mar que trajo de Necochea, durante más de veinte días Ariel Cusnir se dedicó a crear sobre tres enormes paredes en la entrada del Moderno la acuarela más monumental de su vida. “Lo más lindo fue trabajar cuando no había nadie. A las siete de la tarde, cuando todos se iban, yo ponía música y sentía que el museo se había transformado en mi taller”, relató hoy el artista ante un nutrido grupo de periodistas. Se anticipó así lo que se podrá ver este fin de semana, cuando se celebren los setenta años de esta institución con una programación especial que incluirá una fiesta con DJs .
“ Este museo es conocido como la casa de los artistas argentinos . Todo lo hacemos pensando en cómo representar mejor a la comunidad artística argentina, que es una de la más vibrantes del planeta. Es una escena inmensa”, señaló Victoria Noorthoorn , directora del Moderno, antes de ofrecer una visita guiada que duró más de tres horas.
Porque igual de inmensa fue la labor realizada junto a su equipo para poder inaugurar el sábado cinco muestras , además de organizar jornadas gratuitas que abarcarán hasta el domingo conferencias, entrevistas, mesas redondas y recorridos con artistas, investigadores, diseñadores y curadores nacionales e internacionales, entre los cuales se contarán mañana Marta Minujín y Jonathas de Andrade .
“Habitando el futuro” se titula el programa anual, centrado en los modos en que habitamos la Tierra, con énfasis en las relaciones entre arte, diseño, naturaleza, arquitectura y urbanismo. “Ante un aniversario uno puede tomar muchas decisiones –agregó Noorthoorn-. Una de ellas es ponernos nostálgicos, pero no nos interesa. Nos encanta la historia, la respetamos, nos importa muchísimo. Pero también aprender del pasado y apostar por lo que viene ”.
Para imaginar múltiples alternativas de ese porvenir es necesario recorrer todas las salas del museo hasta llegar a un subsuelo en penumbras, donde se aloja Océano interior . “Esta exposición plantea un cambio de perspectiva. El descenso como posibilidad de mirar desde abajo y desde adentro, con mayor profundidad” , dijo Alfredo Aracil , curador de esta propuesta inmersiva donde conviven obras de artistas argentinos con varios extranjeros, como Pierre Huyghe y Max Hooper Schneider , quien realizó in situ con restos industriales una gran instalación que incluye luz y sonido. “Fue la experiencia más importante que tuve hasta el momento en un museo –aseguró este último-. Nunca nadie me dijo que no”.
Con la misma libertad trabajó durante dos semanas en la otra punta del museo el zimbabuense Felix Shumba , para crear un mural de 16 metros de ancho con carbonillas que produjo con madera de los bosques de su tierra , Bulawayo. “Traté de reflejar el sentimiento del momento justo antes del amanecer, en el cual los espíritus ancestrales están muy presentes y se hacen rituales con un instrumento musical”, dijo el artista que representará este año a su país en la Bienal de Venecia sobre esta monumental obra que recrea un paisaje nocturno en la muestra colectiva Naturaleza arquitecta , curada por Patricio Orellana .
Vale la pena detenerse unos minutos en ese espacio contemplativo ubicado al fondo de una sala dividida de forma magistral con cajas de cartón por Iván Rösler , jefe de Diseño y Producción de Exposiciones del Moderno. Para llegar hasta allí hay que seguir un camino sinuoso que semeja el curso de un río, junto al cual Manuel Brandazza creo otro impactante mural con barro que trajo desde Rosario , su ciudad natal. Este artista que el año pasado fue una revelación en Art Basel Miami Beach, tras haber realizado una residencia en El Espacio 23 , también registró para el Moderno un desfile realizado sobre el río Paraná, donde decenas de modelos vistieron sus diseños a bordo de barcazas.
Esa videoinstalación convive muy bien con otras dos de Jonathas de Andrade, los dibujos de Adriana Bustos y las experiencias creativas con otras especies de colegas como Tomás Saraceno y Florencia Rodríguez Giles . El legado pionero de Nicolás García Uriburu está representado por una de sus pinturas de mapas de América Latina y por Utopía del Sur , un proyecto de conservación ambiental dirigido por su nieta Azul Pereda . Solo por mencionar algunos entre decenas de artistas y colectivos representados.
Si todo esto parece mucho, todavía falta la mitad. Una nueva edición de Moderno y Metamoderno , una extensa selección realizada por Noorthoorn entre las más de 8100 obras del museo abarca la abstracción geométrica, el informalismo, el arte cinético, el pop, el diseño gráfico e industrial, la Nueva Figuración y el arte creado en la Argentina desde la dictadura hasta hoy . “Un 55 por ciento de las obras de esta muestra ingresaron a la colección en los últimos trece años”, destacó Noorthoorn al insistir en la importancia de que el acervo permanezca en constante crecimiento. “Queremos tener más obras de Carlos Alonso ” , agregó a modo de ejemplo, al señalar una serigrafía del artista mendocino.
Otra parte de esa colección guardada en las reservas se abrirá al público este viernes, como parte de la celebración, que abarca además una intervención de Ana Gallardo en el café y una muestra curada por Raúl Flores con setenta retratos de artistas realizados por fotógrafos como Annemarie Heinrich , Sameer Makarius , Anatole Saderman y Aldo Sessa . “Otra forma de demostrar que esta es su casa”, dijo Noorthoorn.
Hasta el domingo, con entrada gratis, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Avenida San Juan 350) celebra sus setenta años con la inauguración de cinco exposiciones, jornadas de debate, encuentros con artistas, una visita a las reservas y una fiesta con música en vivo, el sábado de 19 a 23. La programación completa está disponible en museomoderno.org .
Fuente:
La Nación
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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