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El rol de los Menem: la historia de cómo los primos llegaron a integrar el primer círculo de poder de Karina Milei


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Era noviembre en La Rioja. Cerca de las dos de la tarde. La temperatura, arriba de los 30 grados. 2021. Todavía, barbijos. Javier Milei , candidato a diputado nacional por la Ciudad (en septiembre había competido en las PASO), fue a darle su apoyo a la postulación de Martín Menem a legislador provincial. Pese al calor, y como todavía hace, vistió una campera de cuero. Sharif Menem lo observó desde la escalera del escenario montado en la calle. Milei subió y arengó con el tema Panic Show . En imágenes de ese día se los ve al actual Presidente y a Martín Menem sacarse fotos con la gente. Atrás, casi imperceptibles pero siempre presentes, Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem . Una distribución de roles que aún persiste.

Aquella jornada, dicen los que saben, para los Menem fue un “hecho simbólico” del vínculo con la hermana presidencial. Ellos están convencidos de que Karina incitó a Javier a volar a La Rioja y participar del acto, independientemente de que -aseguran- dentro del espacio libertario de ese entonces había detractores de la visita a la provincia norteña. “Karina siempre acompañó a Martín”, aseguran cerca de los primos. Que Karina le dijo a Javier Milei de ir es una postura compartida por distintas fuentes consultadas por LA NACION . Los motivos varían. Lo cierto es que aquel día fue un cimiento clave para una relación que las distintas voces que hablaron con este medio describieron con la misma palabra: “Sólida”.

Los Menem y los Milei se habían conocido antes. Martín Menem, abogado de profesión, se dedicaba a la producción de barras de proteínas, se interesaba por la economía y por eso seguía a Milei que, asimismo, admiraba a su tío Carlos. Entraron en contacto y un día compartieron un encuentro con el expresidente, que - como ya contó LA NACION - le dijo a Milei: ”Vos sos el heredero".

En esos tiempos, Martín Menem organizó una serie de comidas y reuniones, en las que alguna vez participaron Karina Milei, también Lule y Sharif. Al calor electoral, Milei fue electo presidente en 2023; Martín Menem quedó como titular de la Cámara de Diputados; y Karina, Lule y Sharif se transformaron en funcionarios. El nexo creció y, ya en gestión, hubo otro factor decisivo: la cantidad de viajes que la secretaria general hizo con los Menem para armar el partido en cada territorio y a nivel país. Menos La Pampa, recorrieron todas las provincias al menos dos veces .

En los albores del mileísmo, La Libertad Avanza (LLA) como nombre nació -según cuentan- en un café de Vicente López, con parte de quienes prestaron otros sellos para que Milei pudiera candidatearse. Cuando fue reconocido como partido oficial en la Justicia, esos actores ya no tenían la confianza de Karina Milei y muchos de ellos ya no integraban LLA. Quienes dialogan con el mundo de los expulsados aseguran que ellos creen que contradecir a la hermana presidencial y no haberse rendido a sus deseos les valió caro. La construcción de poder de los primos riojanos cerca de la secretaria general dejó su tendal. “Karina comenzó a hacer política con los Menem”, explica una fuente al tanto y otra añade: “Cuando ella decidió formar el partido, lo motorizó con Lule y con Martín”.

Aquellos que ven la relación desde afuera aseguran que un factor importante es que para los Menem no es solo Javier, sino que también es Karina. “No hubiese existido Javier Milei sin Karina Milei”, los escucharon decir en reiteradas oportunidades como muestra de su fidelidad. Los que analizan el vínculo con resquemores sostienen: “Son vivos y se le sumaron a la reina”.

Las valoraciones varían según el grado de aprecio personal y político. Los partidarios de los Menem entienden que existe “amistad y confianza” . Otros karinistas describen un “muy buen vínculo, ligado al trabajo, no tan personal, más allá de que Karina les tiene mucha consideración”. Una fuente del Gobierno comenta: “Karina es letal, pelea a todos, menos a ellos”. Quienes están en las antípodas lo describen así: “Una sociedad”.

Juntos, esta generación de los Menem y Karina Milei nacieron a la política, hicieron campaña, viajaron, ganaron elecciones, perdieron, crearon un partido y atravesaron uno de los escándalos más graves para el Gobierno: la causa Andis , que los salpicó a los tres y que motivó a Lule a publicar el primer tuit de su vida pública, para negar que haya participado de una supuesta red de corrupción en la agencia de discapacidad. “Jamás tuve intervención de ningún tipo en las contrataciones de la Andis. Ni de manera formal ni de manera informal”, dijo.

De momento, ni los Menem ni la hermana del Presidente están bajo investigación en ese expediente. A finales de febrero, el juez federal Sebastián Casanello procesó al extitular de Andis Diego Spagnuolo , por los delitos de cohecho activo (cobro de sobornos), fraude al Estado y negociaciones incompatibles con su cargo. En su fallo, Casanello cita un mensaje que le envió Pablo Atchabahian a Miguel Calvete, en el que parece aludir de manera críptica a la interna política libertaria entre Santiago Caputo y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem -habla de “informar” a “La Rioja”-. Además, el apellido Menem sobrevoló otras causas judiciales, como las investigaciones por contratos del Banco Nación, la obra social Osprera o las presuntas irregularidades en el PAMI.

En su cuenta de X , Lule solo posteó un mensaje más, un día después de las elecciones nacionales legislativas de octubre de 2025 en que LLA se impuso. “Lule tiene muy bajo perfil. No le gusta el bombo mediático”, dicen quienes lo conocen.

Cuentan los que formaron parte de la campaña en La Rioja en 2021 que Lule se encargaba de trazar las calles adónde ir y que ahí los hacía bajar a Martín y a Sharif “a hablar con las señoras”. Desde la Subsecretaría de Gestión Institucional, ubicada en el primer piso de la Casa Rosada, ahora Lule maneja el partido nacional y articula con los referentes provinciales de LLA. Junto con Martín, influye sobre áreas estratégicas del Ejecutivo, como la Anses o Nación Seguros -donde colocaron a Alfonso José Torres- , desde el inicio de la gestión de Milei.

La mano derecha de Karina Milei en los asuntos partidarios tiene injerencia en la mayoría de los distritos, pero hay excepciones: la provincia de Buenos Aires, comandada por Sebastián Pareja; Santa Fe, donde orbita una íntima amiga de la hermana presidencial: la diputada nacional Romina Diez; y la Ciudad, donde tiene su peso Pilar Ramírez, también cercana a Karina Milei.

Sharif, por su parte, controla la juventud partidaria y además es funcionario de la Cámara baja, con tareas administrativas y como mano derecha de Martín Menem, la máxima autoridad de ese cuerpo.

Los detractores de los primos riojanos plantean: “Los Menem se quedaron con Diputados, Pami y Anses para dominar todo el poder territorial”.

A los Menem distintas fuentes al tanto de los movimientos del Gobierno también les adjudican la “rosca” judicial . Cuando se gestó la movida para avanzar sobre el Ministerio de Justicia, Karina Milei ubicó a la dupla Mahiques-Viola, recomendada por los primos.

Fuentes de todas las vertientes consultadas por LA NACION coinciden, sin embargo, en que Karina Milei tiene la última palabra. Pero disienten en el tránsito hasta ese punto. “Ella les delega ciertas cosas pero tiene la visión de todo el bosque. Define todo”, refieren partidarios de los Menem. En otras terminales libertarias que tienen fricciones con los primos refieren: “Le llenan la cabeza. Ella dice lo que ellos le dicen”. En el mundo karinista-no menemista afirman que la secretaria general es “muy equitativa” y que “reparte bien” el rol dentro de sus equipos. “Les da bola en lo que ellos interfieren, pero no se cierra solo ahí”, afirman.

Esta semana, como muestra de su alineamiento sin titubeos con Karina Milei, Martín Menem no le esquivó a la respuesta sobre el jefe de Gabinete -aliado interno de la hermana del Presidente-, cuestionado por sus viajes y su patrimonio. “Pongo las manos en el fuego por Manuel Adorni”, dijo.

En el Gobierno, los que le tienen más aprecio a Santiago Caputo que a los Menem aseguran que el vínculo de la secretaria general con el estratega se detonó por la injerencia de los primos. “Se cortó la relación por ellos”, repiten.

Fuentes fieles a la terminal menemista lo desmienten y afirman que el quiebre se inició con pequeños gestos, como que los propagandistas libertarios -que responden a Caputo- “dejaban de lado el Congreso”. Además, denuncian: “Karina es la persona que más entiende de política y la limaron. Tiene vibras muy positivas y la hicieron quedar como que no. En vez de ayudarla, no la cuidaron ni ponderaron su calidad humana”.

Las elecciones de 2025 le hicieron ganar casilleros a la hermana. “Todos decían que perdíamos. También las encuestas que tenía Santiago. Y Karina y Lule eran los únicos que decían que ganábamos. Y ganamos”, afirmó una voz que conoce bien a los Menem.

Detrás de los dichos de unos y otros existe una fuerte puja de poder sobre las distintas áreas del Estado y sospechas de todo tipo que ya son inocultables.


Fuente: La Nación


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