
Un comisario inspector de la Policía de Corrientes comenzó a ser juzgado por varios delitos, entre ellos haberse quedado con el dinero del servicio adicional que sus subalternos realizaban en un banco de la localidad de Perugorría, amenazas y la detención ilegal de una persona discapacitada.
La grave acusación recae sobre Walter Hernán Jaime González (51) , quien fue pasado a retiro luego que se constatara la misteriosa sustracción de dos subfusiles FMK3 que estaban guardados en un fichero metálico de su oficina, hecho que todavía no pudo ser esclarecido.
González está acusado de los delitos de abuso de autoridad, hurto agravado y amenazas, todos en concurso real; mientras que en el caso del allanamiento ilegal y privación ilegítima de la libertad se considera que hubo un concurso ideal.
En 2022 el acusado estaba al frente de la comisaría de Perugorría, una localidad que está 240 kilómetros al sur de la capital provincial.
En su paso por esa dependencia, González enviaba a sus subalternos a realizar la custodia de la sucursal del Banco de Corrientes, pero hacía figurar en las planillas que esa labor era cumplida por la cabo primero Gabriela Macarena Insaurralde, a quien la Jefatura le depositaba mensualmente unos 60.000 pesos por esos servicios adicionales.
Por pedido del comisario, la mujer debía transferirle ese dinero , lo cual probó con la entrega de nueve comprobantes de transferencias que tenían al comisario como destinatario.
Desde la Justicia establecieron que el comisario inspector se apoderó de ese dinero entre septiembre de 2022 y septiembre de 2023, cuando fue desplazado de su cargo.
El 6 de septiembre es una fecha clave. Ese día se constató que de la oficina del comisario habían desaparecido dos subfusiles FMK3 que estaban depositados bajo llave en un fichero metálico. Además, se constató que faltaban una campera de González y su gorra de gala.
Ese día, el comisario le advirtió a los cabos primeros Juan José Miqueo y Nelson Marcelo Silvero que “ ya iban a ver los dos” si no aparecían las dos armas robadas.
Además, a Silvero también lo amenazó cuando éste se negó a insertar en el libro de guardia que González estuvo de licencia entre el 26 de agosto y el 4 de septiembre. Con esa maniobra, el acusado buscaba que toda la responsabilidad por el robo de las armas recayera sobre sus subalternos.
Ese mismo día, González consumaría un nuevo delito. Basándose en “datos” y su “olfato” policial, se dirigió hasta una casa del paraje Paso Tala, donde supuestamente estarían ocultos los dos subfusiles robados de la comisaría.
El comisario inspector irrumpió en la propiedad sin una orden de allanamiento, realizó una requisa y se llevó detenido a Cristian Exequiel Blanco, alias “Charly”.
El hombre fue alojado en una celda de la comisaría durante varias horas sin autorización del fiscal de turno. Las pericias determinarían luego que Blanco padece un grave retraso mental .
La acusación está a cargo de la fiscal Clara Belén Arrúa y el dictado de la sentencia, la próxima semana, correrá por cuenta del juez Jorge Alberto Troncoso.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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