
Las brochas de maquillaje son fundamentales en cualquier rutina de belleza. Sin embargo, si no se limpian con frecuencia, pueden acumular restos de base, corrector, polvo y grasa, lo que las convierte en un foco de bacterias que afecta tanto la piel como la durabilidad de las herramientas.
Entre los métodos caseros más populares aparece uno simple y económico: sumergir las brochas en una mezcla de vinagre y agua . Aunque no reemplaza a los limpiadores profesionales, puede ser útil como desinfección ocasional.
El vinagre es conocido por sus propiedades desinfectantes y desengrasantes suaves. Al combinarlo con agua, se obtiene una solución capaz de:
Mantener las herramientas limpias ayuda a prevenir la aparición de granitos, irritaciones o reacciones cutáneas, especialmente en pieles sensibles.
Aunque es una alternativa práctica, hay aspectos que no deben pasarse por alto:
La higiene regular no solo protege la piel, sino que también mejora el acabado del maquillaje, ya que las cerdas limpias distribuyen mejor el producto.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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