
Una trabajadora de una empresa de transporte de Australia fue despedida luego de negarse a hacerse un test de alcoholemia durante el horario laboral. El caso derivó en un conflicto judicial, que falló a favor de la empleada y ordenó una jugosa indemnización.
En abril de 2025, la mujer salió a un almuerzo laboral de 4 horas junto a dos compañeros. Al regresar a la oficina, uno de sus colegas comenzó a comportarse de manera conflictiva y llamó al director de la compañía para anunciarle que renunciaba .
Ante esta situación, el director solicitó que la mujer y el tercer empleado que habían asistido al almuerzo se sometieran a un test de alcoholemia y consumo de drogas . En ese contexto, la mujer explicó que solo había consumido una bebida alcohólica y que se sentía responsabilizada por algo que no había hecho, por lo que se negó a hacerse el examen .
Cuatro días más tarde, la mujer fue despedida en una reunión disciplinaria . La justificación de la empresa para tomar esta decisión fue que haberse negado a realizarse el test de alcoholemia significaba una falta grave.
La trabajadora decidió llevar el caso a la Justicia de Australia y salió favorecida: la Comisión de Trabajo de Australia declaró al despido como injustificado , ya que la empresa no logró demostrar que negarse a hacerse el test era una conducta grave.
Aunque no ordenaron la reincorporación de la trabajadora, ya que consideraron que la relación estaba dañada, también obligaron a la compañía a pagarle una indemnización de 63.500 dólares australianos , unos 45 mil dólares estadounidenses .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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