
Cuando recibimos invitados en casa, solemos ocuparnos de que todo esté limpio y ordenado. Sin embargo, hay un elemento del baño que muchas personas olvidan y que puede resultar incómodo o desagradable para quien lo usa: la toalla de mano .
Según expertos en limpieza e higiene, no contar con una toalla de mano limpia cerca de la pileta puede generar rechazo , ya que lavarse las manos es un hábito básico y no ofrecer cómo secarlas transmite descuido.
El baño es uno de los espacios más observados por las visitas. Entrar y no encontrar una toalla para secarse las manos puede interpretarse como falta de atención o poca higiene , incluso si el resto de la casa está impecable.
El problema no es solo la ausencia de la toalla, sino también su estado. Una toalla húmeda, manchada o con mal olor genera asco inmediato y muchas personas prefieren no usarla antes que secarse las manos en algo que parece sucio.
En muchos hogares solo hay toallas grandes de ducha , que no están pensadas para el uso frecuente de varias personas. Los especialistas recomiendan tener siempre una toalla exclusiva para el secado de manos , colocada cerca del lavamanos y a la vista.
Para evitar errores habituales, los expertos sugieren:
Un plus recomendado es permitir que la toalla se seque bien entre usos , ya sea con un buen toallero o un espacio ventilado.
La hospitalidad no se mide solo en comida o atención , sino también en estos gestos básicos. Tener una toalla de mano limpia comunica orden, cuidado y respeto por quien visita tu casa.
A veces, lo más simple es lo que más se nota .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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