Home Ads

Le usurparon un campo, se comieron 52 vacas y le cambiaron la siembra de maíz por una de marihuana


Home Ads

 


Esta semana el propietario volvió a ingresar a las tierras que habían sido tomadas en mayo del año pasado. El establecimiento pertenecía a su familia desde hacía décadas y allí había desarrollado gran parte de su vida vinculada a la ganadería y a la producción agrícola.


El predio está ubicado en la provincia de San Luis, sobre la ruta provincial N°2 que une las localidades de La Toma y Paso Grande. Tiene una extensión de 490 hectáreas y había sido adquirido por el padre del damnificado en 1964.


De acuerdo a la denuncia, durante el tiempo que duró la ocupación ilegal los intrusos faenaron o vendieron 52 vacunos y seis caballos, y reemplazaron el cultivo de maíz por plantaciones de cannabis.



El abogado del dueño del campo explicó que el 16 de mayo del año pasado su cliente llegó junto a un familiar y se encontró con dos hombres que luego quedaron imputados en la causa. Según relató, en ese momento fue amenazado: “ándate de acá que te vamos a cag… a cuetazos”. Por temor, se retiró del lugar.


El productor se crió en esas tierras y conoce cada acceso. Sin embargo, cada intento de regresar terminó de la misma manera: desde distintos puntos altos lo apuntaban con armas para impedirle el ingreso.


A partir de allí comenzó un largo proceso judicial que derivó finalmente en la orden de desalojo. Cuando la Policía arribó para cumplir la medida, los efectivos convocaron a personal de Lucha Contra el Narcotráfico porque durante la inspección detectaron la presencia de drogas.


Los ocupantes, que se presentaban como trabajadores mineros, habían preparado senderos internos hasta los cultivos, los cuales estaban rodeados por otras especies de árboles que funcionaban como una barrera visual.


Durante el procedimiento se secuestraron cien semillas de marihuana, flores almacenadas en frascos, envoltorios fraccionados en nylon y más de 20 plantas.


El letrado sostuvo que los acusados repetían un mismo mecanismo. “Ellos estudiaban en zonas rurales los movimientos de personas vulnerables y por sobre todo de avanzada edad. Se fijaban que los campos tuvieran pertenencias mineras para usurparlas y camuflar en ellas las siembras de drogas con la supuesta actividad de trabajadores mineros”, detalló.


Además indicó que en el establecimiento existe un cerro del cual puede extraerse cuarzo, aunque aseguró que los ocupantes no realizaron ningún trabajo vinculado con esa actividad.


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo