
La tensión en Santa Fe alcanzó su punto máximo. Tras más de una semana de malestar, un sector de la Policía de Santa Fe profundizó sus medidas de fuerza con un “sirenazo” frente a la Jefatura de Rosario y un acuartelamiento que pone en jaque la seguridad pública.
Según anunció el vocero de la policía a TN , este martes lograron acordar una reunión con las autoridades provinciales para intentar destrabar el conflicto, que no solo tiene que ver con un problema salarial, sino también con las condiciones laborales. El encuentro será a las 15 en la Unidad Regional N°2 de Rosario.
El ministro de Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni , dio una conferencia de prensa donde dio explicaciones sobre la protesta salarial que llevó adelante un grupo de policías en Rosario y anticipó que serán separados de la fuerza cerca de 20 efectivos.
Los reclamos comenzaron durante la madrugada de este martes frente a la Jefatura de Policía de Rosario . Allí, los efectivos de la fuerza que patrullaban la ciudad decidieron sumarse a las manifestaciones que estaban realizando sus familiares.
Desde las primeras horas de la mañana, la escena frente al edificio de Ovidio Lagos al 5200 es elocuente: decenas de patrulleros alineados hacen sonar sus sirenas de forma ininterrumpida , mientras cientos de policías —muchos de ellos de civil y acompañados por familiares— rodean las instalaciones.
Lo que comenzó como una vigilia pacífica derivó en incidentes durante la madrugada. Tras ello, se ordenó el avance de grupos operativos para desalojar las calles linderas a la Jefatura , lo que provocó un choque directo entre los efectivos policiales.
Tras este enfrentamiento, un sector de los efectivos bloqueó los ingresos e inició una quema de cubiertas en la zona. La medida no se limitó a Rosario: en la ciudad de Santa Fe, los móviles rodearon la Casa de Gobierno, replicando el malestar.
La Asociación Profesional Policial (Apropol) y los voceros de la movilización aseguran que la situación es “insostenible”.
Entre los puntos principales del reclamo figuran una recomposición salarial real que ubique el haber inicial por encima de la canasta básica total y la actualización de la Tarjeta Alimentaria Policial (TAP).
También se exigen mejoras en las condiciones de salud mental y física de los agentes, como el cese de sanciones administrativas para quienes participaron de las primeras marchas.
El ministro de Seguridad provincial, Pablo Cococcioni, reconoció la gravedad de la situación, pero aseguró que “no va a permitir” que la provincia se quede sin seguridad, y atribuyó la protesta a un “grupo reducido que incita a la violencia”.
En ese sentido, el Gobierno santafecino denunció a 20 oficiales por no haber prestado servicios durante el día, quienes serán separados de la fuerza preventivamente tras iniciarles un sumario administrativo.
Si bien el Gobierno anunció días atrás un plan de mejoras que incluía un plus mensual para personal de calle y aumentos en las horas extras, las bases policiales consideraron las medidas como “insuficientes” y “discriminatorias” para ciertos sectores de la fuerza.
En declaraciones recientes, las autoridades admitieron que no pueden garantizar el patrullaje normal en las zonas afectadas por la protesta, ya que una gran cantidad de móviles han abandonado sus cuadrículas para sumarse a la concentración frente a las jefaturas.
Mientras la tensión no cede, el gobierno santafesino intenta abrir canales de diálogo para evitar que la provincia quede desprotegida.
“Compartimos las necesidades y los problemas del personal de la policía de Santa Fe en cuanto al reclamo salarial y somos los primeros en destacarlos y ponernos a trabajar. El reclamo es legítimo y atendible, pero entendemos que se fueron montando grupos con intereses particulares y sectoriales, con actitudes violentas y antijurídicas”, dijo Cococcioni este mediodía.
El ministro además anticipó que labrará acciones administrativas y separará a 20 policías en las próximas horas. “Serán más seguramente”, adelantó, y detalló: “La investigación va a seguir su curso y se va a avanzar contra las personas que cometieron un delito. El solo hecho de participar en una manifestación no constituye una transgresión. Estoy hablando de los casos graves y extremos, los que quisieron bloquear la salida del patrullero o abandonaron el servicio”.
Policías de Santa Fe llevaron adelante una nueva protesta salarial junto a sus familiares y se enfrentaron con otros agentes. Desde el gobierno provincial aseguraron que no se produjo un acuartelamiento de ese sector combativo.
Los reclamos comenzaron durante la madrugada de este martes frente a la Jefatura de Policía de Rosario. Allí, los efectivos de la fuerza que patrullaban la ciudad decidieron sumarse a las manifestaciones que estaban realizando sus allegados.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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