
Los crayones suelen ser uno de los primeros útiles que usan los chicos, tanto en casa como en el jardín. Con el tiempo se quiebran, se gastan o pierden su forma original y terminan en la basura. Sin embargo, todavía pueden tener una segunda vida.
Con un poco de creatividad, estos restos de colores intensos permiten armar un cuadro abstracto , ideal para sumar un detalle llamativo a cualquier ambiente y disfrutar de una actividad distinta, incluso sin experiencia previa en arte.
Este material tiene características que lo vuelven perfecto para proyectos decorativos:
Antes de empezar, reuní estos elementos:
Una vez terminado, puede colocarse en distintos espacios de la casa:
Además de ser una opción decorativa original, este proyecto promueve el reciclaje y convierte un objeto en desuso en una pieza única.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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