
Durante mucho tiempo, las camas con baúl fueron la solución ideal para optimizar espacios, sobre todo en departamentos chicos. Sin embargo, las tendencias en interiorismo están cambiando y, de cara a 2026, este tipo de mueble empieza a quedar en segundo plano. En su lugar, ganan protagonismo las camas con bases tapizadas o de madera a la vista , una opción que combina estética, confort y sensación de amplitud.
Hasta hace poco, el guardado era la prioridad absoluta, incluso a costa del diseño. Hoy, el foco está puesto en crear dormitorios más livianos, ordenados y visualmente equilibrados , donde cada elemento tenga su lugar sin sobrecargar el ambiente.
Este tipo de camas se distingue por su estructura elevada, patas visibles y líneas simples , lo que permite que el espacio fluya mejor. Al despegar la cama del piso, el dormitorio se percibe más amplio y aireado, y la cama vuelve a ocupar un rol protagónico sin convertirse en un bloque pesado.
Además, el guardado no desaparece: se redefine . En lugar de un gran baúl, los nuevos diseños incorporan:
De esta manera, se mantiene la funcionalidad sin romper la armonía visual del ambiente.
Otra ventaja clave de estas camas es el mayor confort . Las bases tapizadas o de madera permiten una mejor ventilación del colchón, favorecen la durabilidad y se adaptan mejor a modelos de alta calidad. Esto se traduce en un descanso más saludable y cómodo.
La estética que acompaña esta tendencia se inspira en el minimalismo cálido y el estilo hotel boutique. Predominan:
El resultado es un dormitorio más relajante, elegante y atemporal , donde el guardado existe, pero sin robarse toda la atención.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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