Home Ads

Invasión de polillas negras en la zona norte del GBA: hay chicos brotados y expertos aconsejan no tocarlas


Home Ads

“Las ronchas son como si fueran picaduras de una araña chiquita, una al lado de la otra, mucha cantidad. Son rojas y pican mucho”, cuenta Gimena, que vive en Escobar junto a su familia. Su hija de dos años presenta un sarpullido en todo el cuerpo, provocado por una polilla negra.

Una invasión de este insecto -- Hylesia nigricansa-- tiene en alerta a varios barrios de la zona norte de Buenos Aires. Se trata de una mariposa enorme y oscura, que aparece en verano y afecta tanto a niños como adultos.

El problema no es el insecto porque no pica, sino los pelitos microscópicos que libera como mecanismo de defensa y que quedan adheridos a cualquier superficie.

"Estos pelitos son urticantes, que significa que son alérgenos para la piel y que cuando el paciente toma contacto se genera una reacción inflamatoria", explica Luciana Acosta, médica dermatóloga que vive en Tigre y recibe muchas consultas asociadas a esta mariposa durante enero.

Y agrega: "Los síntomas suele ser enrojecimiento, picazón intensa, manchas o ronchas, sensación de ardor o inflamación local. Es un cuadro que dura entre 7 o 14 días , no es contagioso y, con el tratamiento adecuado, los síntomas se controlan bastante bien".

Además, explica que la reacción alérgica va a depender de cada persona. "La mayoría de los pacientes que tiene contacto desarrollan alguna manifestación. Podrá ser más o menos según la reacción del huésped y la cantidad de exposición".

Gimena y su familia se estaban por ir a dormir el domingo a la noche. De repente, algo les llamó la atención: "Vemos cinco mariposas negras, nadando en la pileta. Eran bastante grandes". Según describe, este insecto es atraído por la luz y la pileta era el único sector iluminado del jardín.

“Ayer estuvo mi nena de dos años en la pileta y hoy amaneció toda brotada. Hablando con otras mamás y papás del barrio hay un montón de nenes con este tema”. Gimena hizo la consulta y su médica le confirmó el diagnóstico. El tratamiento consistió en una crema con corticoide y un jarabe antihistamínico.

No es la primera vez que Gimena y su familia sufren un episodio con este insecto. “También sucedió el año pasado, siempre en enero. Empezó mi marido con un sarpullido bastante importante, tenía ronchas una al lado de la otra, pero bien rojas”.

Con el correr de las horas, el cuadro empeoró y su esposo terminó en la guardia, donde le aplicaron un antihistamínico.

En ese momento, un vecino los alertó sobre la situación. “Cuando volvió de la guardia lo contactó un vecino del barrio para decirle que averigüe bien si no era el caso de la polilla negra porque había otros vecinos que estaban con lo mismo”, contó.

Según le explicaron, las larvas se forman a partir de septiembre y en enero ya se transforman en mariposas, que “liberan unos pelitos y son estos pelitos los que generan esta reacción alérgica a determinadas personas”. Este verano, el problema volvió a repetirse.

"Lo llamativo es que no eramos una zona endémica, sino que era más frecuente en el litoral. Hace unos años, empezó en la zona del Delta y ahora se está trasladando para las zonas de Escobar, Pilar, lugares con mucha vegetación", explica la médica Acosta.

Desde el área de salud del municipio de Tigre confirmaron la presencia masiva de estas polillas, aunque señalaron que se trata de un fenómeno habitual durante el verano.

“Es común en esta época del año para estas zonas. Son muy alergénicas las partículas que liberan en forma defensiva . Lo más sugerible es evitar tocarlas y dejar que vuelen solas”.

Y agregaron: “Hubo algunas consultas, pero no muchas, la gente está bastante acostumbrada por estas zonas y sabe que no tiene que tocarlas para que liberen las partículas alergénicas. La mayoría son leves y la gente ni consulta, solo las moderadas o graves”.

Desde el área de Salud de Tigre indicaron que ante un contacto accidental y síntomas leves se debe concurrir a la guardia más cercana.

“Ante un episodio de contacto con ellas y reacción alérgica leve lavar la zona con agua fría y consultar en un centro de salud para eventual medicación tópica y/o vía oral”.

Además, advirtieron que “si la reacción es importante, generalizada o particularmente hay dificultad para respirar o hablar concurrir de emergencia a un efector de salud cercano para confirmar diagnóstico y comienzo de eventual tratamiento inyectable más soporte”.

Por su parte, la dermatóloga Luciana Acosta aconseja que "siempre que haya una alteración cutánea, intentar hacer una consulta con un especialista" ya que muchas veces se desconoce este cuadro.

Asimismo, la médica realiza una serie de recomendaciones para evitar el contacto con las polillas negras, como no prender luces del jardín de noche o dejar la ropa colgada afuera.

"En caso de tomar contacto directo con la mariposa, tratar de enjuagarse bien la zona y cambiarse la ropa. Tratar de lavar con agua y jabón. En lo posible, no frotarse, rascarse ni ponerse alcohol", explica la Dra. Acosta.

Y concluye: "Si vemos la mariposa muerta tampoco acercarse, porque contiene los pelos. Tratar de aislarla con algún papel húmedo para que los pelitos no huelen. Y si uno ve el insecto alejarse".

Redactora en la sección Sociedad.


Fuente: Clarín


Home Ads

Home Ads
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo