
Vivió hace más de 80 millones de años en lo que hoy es Neuquén. Llegó a pesar 10 toneladas, pero tenía una cabeza chiquita en relación a su tamaño. Es la nueva especie de dinosaurio que descubrieron investigadores del Conicet, y en su nombre decidieron homenajear a uno de los más importantes científicos de la Argentina.
El hallazgo de los restos del Yeneen houssayi se publicó en la revista Historical Biology . Este dinosaurio saurópodo vivió hace unos 83 millones de años: pertenecía al grupo de los titanosaurios , un clado de dinosaurios cuadrúpedos, de cuello y cola larga.
El nombre del género, Yeneen , fue inspirado en la cultura tehuelche, también conocido como Aónikenk, que significa “espíritu o entidad relacionada al invierno” debido al área de La Invernada, sitio donde se halló el nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, houssayi , es en honor al fundador y primer presidente del Conicet y Premio Nobel de Medicina en 1947, Bernardo Houssay.
" Yeneen houssayi tenía una cabeza pequeña en relación al resto del cuerpo. Medía entre 10 y 12 metros de largo y unas 8 a 10 toneladas de peso. Las características distintivas que permitieron definir la nueva especie se encuentran principalmente en las vértebras dorsales, que cabe mencionar todas ellas fueron preservadas, el sacro y la primera vértebra caudal", indicó Leonardo Filippi, primer autor del trabajo e investigador del Conicet en el Museo Municipal "Argentino Urquiza" (MAU), de Rincón de los Sauces, Neuquén.
El hallazgo de una nueva especie que conserva gran parte de su esqueleto axial -es decir, las vértebras- aporta información anatómica valiosa que permite compararla con otros titanosaurios. Estos datos, junto con la presencia de esta tercera especie en el área, contribuyen a formular nuevas hipótesis, que sugieren que la notable diversidad de este grupo de dinosaurios durante el Cretácico Superior podría deberse a la adquisición de distintas estrategias de alimentación o, alternativamente, reflejar un evento de reemplazo faunístico dentro de la formación.
El trabajo de recuperación de los restos llevó más de 20 años . En 2003, un oficial del Escuadrón N° 30 de Gendarmería Nacional, con sede en la localidad neuquina de Chos Malal, denunció el hallazgo de restos fósiles en el área conocida como Cerro Overo - La Invernada, en las cercanías de Rincón de los Sauces.
La denuncia permitió identificar un sitio de gran potencial paleontológico , donde se hallaron huesos pertenecientes a varios ejemplares de saurópodos titanosaurios. Sin embargo, debido a las dificultades de acceso, los restos no pudieron ser rescatados en ese momento y quedaron en resguardo. Una década más tarde, en 2013, tras los trabajos realizados en la zona junto a la empresa ExxonMobil, que posibilitaron la apertura de nuevos caminos, el yacimiento fue redescubierto y se convirtió en una prioridad para el equipo científico.
Las tareas de excavación se desarrollaron en dos campañas paleontológicas realizadas entre 2013 y 2014, con la participación de paleontólogos, técnicos y voluntarios. Al finalizar los trabajos de campo, los materiales recuperados del sitio fueron trasladados al MAU.
Tras una extensa investigación , el equipo logró describir y nombrar una nueva especie de dinosaurio, representada por un ejemplar que conserva seis vértebras cervicales, todas sus vértebras dorsales -diez en total- con varias costillas asociadas, el sacro y la primera vértebra caudal. Además encontraron un segundo individuo joven y un tercero que tiene diferencias con Yeneen , por lo cual seguirán estudiándolo porque creen que se trata de un saurópodo titanosaurio distinto.
Fuente:
Clarín
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo

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