Quién es Tomás Colazo, el rugbier “número 11″ que presenció la golpiza a Báez Sosa pero nunca quedó detenido



Tomás Colazo, el famoso rugbier “número 11″ que siempre fue mencionado en la causa por el crimen de Fernando Báez Sosa, pero nunca estuvo detenido, declara este lunes en el debate que se lleva a cabo en Dolores por el crimen de Fernando Báez Sosa.

En la novena audiencia del juicio, el abogado Fernando Burlando confirmó que, gracias a la declaración de los peritos expertos en análisis facial, al chico se lo pudo identificar en algunos de los videos de la madrugada del brutal ataque.

Fue en la misma jornada en la que Luciano Pertossi decidió romper el pacto de silencio para declarar que “no estaba” en uno de los videos que analizaron los especialistas. Fue en esa misma grabación en la que se lo identificó a Tomás Colazo, que en aquel momento tenía 17 años, como parte del grupo que atacó a Fernando Báez Sosa.

“No se lo ve agrediendo, se lo ve a un costado. Estaba con el grupo”, explicó a la salida de tribunales el abogado de los padres del joven fallecido. A diferencia de Juan Pedro Guarino y de Alejo Milanesi, que inicialmente quedaron detenidos y luego fueron sobreseídos, Colazo nunca quedó aprehendido.

Ahora, a casi 3 años del ataque mortal, el joven este lunes declarará como testigo, al igual que los dos rugbiers que fueron sobreseídos. Sobre su declaración, Burlando advirtió: “Va a ser bastante delicado”.

Quién es Tomás Colazo, el rugbier “número 11″ del crimen de Fernando Báez Sosa

Tomás Colazo tiene 20 años.

Fue conocido como el rugbier “número 11″, porque estuvo en el momento del crimen, pero nunca quedó detenido por falta de pruebas.

Tenía 17 años en el momento que sus amigos asesinaron a Fernando Báez Sosa.

En las grabaciones que tiene la Justicia se ve a Tomás Colazo en la escena del crimen, pero sin agredir ni a Fernando Báez Sosa ni a sus amigos.

Deberá declarar como testigo este próximo lunes.

Aparece en la foto que se sacaron los rugbiers luego del asesinato.

Qué hizo Tomás Colazo la noche del crimen de Fernando Báez Sosa

Tomás Colazo no dormía en la misma casa que había alquilado en Villa Gesell el grupo de rugbiers que asesinó a Fernando Báez Sosa. Identificado por sus amigos como “Pipo”, se incorporaba al grupo durante la noche para salir a bailar.

Aquel 18 de enero de 2020, estaba junto al resto de los rugbiers en el boliche Le Brique, y los peritos lo ubican como el último en salir del lugar, varios minutos después que el resto de los imputados.

Tomás Colazo no solo aparece en los videos del crimen de Fernando Báez Sosa, sino que también posó para la foto que se sacó el grupo luego de haber asesinado al joven en Villa Gesell.

La falta de pruebas en su contra y el hecho de que era menor de edad al momento en que sucedió el hecho, llevó a que fuera marginado de las acusaciones. Sin embargo, tras ser identificado durante el juicio, se espera que sea citado a declarar como testigo del episodio, al igual que Guarino y Milanesi. Los tres deberán contar todo lo que pasó esa madrugada y detallar lo que vieron.