La mamá de la fisicoculturista fallecida en Brasil no cree que haya sufrido una muerte súbita: “A mi hija la mataron”



La familia de la fisicoculturista Johanna Colla, quien murió en Brasil el domingo pasado cuando fue a participar de una competencia, está convencida de que la deportista de 30 años no tuvo una muerte súbita. “A mi hija la mataron”, aseveró hoy su mamá, Cristina, quien espera los resultados definitivos de la autopsia, mientras que los datos provisorios alegaron que el desenlace se produjo por causas naturales. Incluso, sus allegados aseguran que la mujer sufrió un intento de abuso por parte de uno de sus compañeros de cuarto, antes de consagrarse subcampeona sudamericana en San Pablo.

“A mi hija la mataron, no es que se murió sola. No creo que haya muerto de una muerte súbita, no fue así. Algo le hicieron a mi hija”, aseveró Cristina al canal A24. Entre críticas a la Federación Argentina de Fisicoculturismo, la mujer también dijo que a su hija la trataron mal cuando llegó a la capital brasileña. “No estaba bien, veía cosas que no estaban muy bien”, indicó, sobre todo en relación con el primer compañero de cuarto que le asignaron a Colla al arribar al país vecino. “La desconfianza [sobre su muerte] está en la persona que le pusieron en primer lugar en la habitación. No me explico que le dieran una habitación acompañada por un hombre que no conocía”, comentó la madre.



En tanto, Carmen, hermana de la fisicoculturista, dio mayores precisiones sobre una situación que habría atravesado Colla con este compañero de cuarto, en los días previos a coronarse en el Campeonato Sudamericano de Fisicoculturismo y Fitness. “A mi [otra] hermana ella le contó la situación, que ella se acostó a dormir y cuando abre los ojos a este muchacho lo tenía encima. Como pudo, lo sacó de encima. Y cuando ella lo saca, este muchacho la quiso inyectar, saca la jeringa y le quiso inyectar droga, las cosas que él llevaba”, relató.

Y siguió: “Ella lo empujó como pudo, salió de la habitación y llamó a mi hermana, llorando mal por la situación fea que había pasado. Y la cambiaron a otra habitación. Pidió una habitación sola porque corría peligro y la cambiaron”.

Incluso Colla había narrado parte de esa situación que le ocurrió en algunos audios que envió. “[Tuve] un inconveniente porque se drogó toda la noche, tiene un montón de problemas, no me hizo nada raro, me quiso ofrecer droga, no le quise aceptar, me quiso inyectar. Hay cosas que no van. Me echó la culpa que le robé pastillas, o que le robé ampollas, un pedo tiene ese tipo. Le dije: ‘Revisá todo porque yo no le robo nada a nadie’. Se me enojó porque no me quise drogar, yo no me drogo. Me hizo llorar porque me da bronca, tengo que entender que es un drogado de mierda, qué voy a esperar”, se la escucha decir a la fisicoculturista en un audio emitido por A24.

Disconformes porque no apartaron a este hombre de la Federación y continuó con su participación en el torneo, así como también porque no había un médico en el hotel, la familia insistió con que Colla no consumía drogas y con que llevaba un estilo de vida saludable. “Ella se hacía chequeos, el entrenador le decía que siempre estaba bien. En ese sentido él la cuidó hasta último momento. Estaba bárbara. No estaba descompuesta”, comentó Romina, su mejor amiga, quien acompañó a la fisicoculturista en la preparación para participar del torneo, ya que ambas iban juntas al gimnasio.



Después, según contó la familia, a San Pablo llegó el novio de Colla para acompañarla. Pese a que a él lo reconocen como su pareja desde hace cinco meses y a que lo notaron “destruido” tras conocerse el fallecimiento, la madre y la hermana no descartan tampoco sospechas sobre este hombre, ya que dicen que hoy desconfían de todos. También puntualizan en que la relación iba y venía.

“Es el que estuvo hasta último momento al lado de mi hermana”, comentó Carmen al respecto del instante en que murió Colla. Dijo también que su cuñado viajó hasta Brasil para “cuidar” a la fisicoculturista después del intento de abuso. “Él nos dice que ella sufre convulsiones [la noche de la muerte], que se despierta, ve sobresaltado el cuerpo en la cama, y sale a pedir ayuda. Una hora tardó la ambulancia”, precisó Carmen.

Mientras, la madre de la deportista dijo que no quería que su hija viajara a Brasil y reveló: “No sé si era intuición mía. Ella se enojó mucho conmigo porque me dijo: ‘Es lo que amo hacer, lo que a mí me gusta’. Lo que más amaba ella es ser fisicoculturista y llegar a ser campeona”.