Un vecino asesinó a un perro a escopetazos: Cuando le allanaron la casa le encontraron un arsenal



El domingo 4 de septiembre en una zona rural de Luján, Adriana Rodríguez encontró muerto a balazos a su perro Billy dentro del campo de Martín Jesús Bori, un vecino.

Adriana llamó de inmediato a la policía y la fiscalía de turno ordenó la intervención de un médico veterinario que constató la muerte del animal por impactos de bala en la zona abdominal, en el corazón y en el pulmón. En total, tenía 14 perdigones en su cuerpo.



A raíz de la muerte de Bilyl, los agentes de la Comisaria 2° de Luján allanaron el domicilio de Bori donde encontraron un arsenal de pistolas, escopetas y gran cantidad de cartuchería y municiones.

El matarife de 30 años de edad quedó imputado por “tenencia ilegal de armas de fuego de guerra y civil”, además de “amenazas calificadas, daño y secuestro de armas cortas, largas y cartuchería”.



En diálogo con TN, el abogado Carlos Marcelo Rodríguez, que representa a la damnificada por el asesinato de su perro, aseguró que “son delitos que prevén una pena de 4 a 10 años de prisión efectiva”.

“Mis perros son como los hijos que no tuve. Billy era un cachorro de 3 años. Era hijo de mi otra perra Mora que adopté hace 8 años ”, contó Adriana a TN. Es abogada, tiene 55 años y vive en el barrio porteño de Villa Urquiza. Para relajarse, iba todos los fines de semana al complejo rural “Don Carlos”, ubicado en Colectora sur km 82.500 de la localidad de Olivera. Llevaba a sus mascotas al campo y disfrutaba de los caballos que aún posee en ese lugar. Alrededor de las 9:00 de ese fatídico domingo, recibió visitas en su cabaña. Pero al abrir la puerta, Billy se escapó.

“Al no encontrarlo por ningún lado, llamé a la dueña del predio donde alquilo y me dijo que podía haberse ido al campo lindero donde siempre hay cadáveres de vacas. Precisamente, allí encontramos a mi perro muerto lleno de sangre, tirado al lado de estos animales en estado de descomposición”, describió la dueña de Billy.

Según figura en la causa, los vecinos de la zona comentaron haber sido amenazados varias veces por Bori porque no quería que sus perros entraran a su campo.



Al determinar que el can murió por heridas de armas de fuego, la fiscal María Laura Cordiviola -a cargo de la Unidad Fiscal de Instrucción N°10 de Mercedes- ordenó el inmediato allanamiento de la propiedad de Bori esa misma noche del 4 de septiembre. En total, los policías secuestraron cuatro escopetas -una de ellas doble caño calibre 16-, una carabina semiautomática con mira telescópica y silenciador, una pistola Bersa 9 milímetros y un revólver calibre 38. Además, una gran cantidad de cartuchos y municiones. De todas las armas, el imputado admitió ser usuario legítimo de solo dos de ellas.

Pese a que el asesino de Billy quedó detenido de inmediato, a las 12 horas salió en libertad después de su declaración. “Por no tener antecedentes penales y ser padre de familia”, aseguró indignado el letrado Rodríguez.

Cazador y faenador de animales

El acusado figura como propietario de Cow Meat SRL, empresa dedicada al faenamiento de animales. Sin embargo, el domicilio legal de la compañía figura en la Ciudad de Buenos Aires. Con lo cual, la damnificada Adriana y su abogado representante también le hicieron una denuncia a Bori en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) por no tratarse de un lugar habilitado para esa actividad.

Según se pudo averiguar, el agresor también se dedica a la caza deportiva de animales y admitió, en su declaración, dedicarse a la “cría” de pavos, gallinas, chanchos, ovejas y animales vacunos. Según consta en el expediente a cargo del Juzgado de Garantías N° 2 del Departamento Judicial de Mercedes, Bori declaró que el 4 de septiembre a las 9:00, “entró en shock¨ cuando escuchó gritar a los teros.



“Abrí la ventana y vi que un perro agarraba a un cordero. En la desesperación por salvarlo, cargué la escopeta marca y disparé al perro con intención de ahuyentarlo”, confesó el acusado. Pero se contradijo luego. “Admitió que no tiró al aire, sino que apuntó directamente a la correntada de animales”, explicó el letrado Rodríguez.

“Cuando lo procesen, voy a hacerle un juicio por daños y perjuicios”, adelantó Adriana a TN respecto a las acciones legales contra el asesino de su perro. “Si lo gano, el poco o mucho dinero que reciba lo voy a donar a un refugio de animales”, agregó.