Amenazó a un inquilino que no quería bajar la música: “Te voy a mandar a matar por 3.000 pesos”



Fueron minutos de tensión, nerviosismo y dramatismo los que se vivieron en Merlo. Es que en ese distrito de la zona Oeste del Gran Buenos Aires, un conflicto vecinal culminó a los golpes, con tiros y una terrible amenaza.

En una vivienda de la calle Perdriel al 1900, entre Guardia Vieja y Dorrego, el propietario de un inmueble le habría solicitado a su inquilino que bajara el volumen de la música. Ese simple pedido, desató un violento episodio que incluyó insultos, empujones, trompadas y según algunos testimonios, hasta algunos disparos de arma de fuego.

"Te voy a mandar a matar por tres mil pesos", habría sido la amenaza que el dueño del lugar recibió por parte del hombre que le alquila la planta baja de su domicilio.



Según le detalló una fuente de la investigación al medio Primer Plano, la secuencia comenzó "cuando el propietario de la finca le pidió al locador de la planta baja que cesara con los ruidos fuertes y los golpes que estaban siendo efectuados en la casa".

Esa solicitud se tradujo en el cruce violento inicial porque, en primera instancia, el dueño del lugar recibió como respuestas insultos, empujones y trompadas, de las que se habría defendido.

Lejos de dar por terminada la pelea en ese punto, luego el inquilino habría subido hasta el primer piso portando un arma de fuego para continuar con la contienda.

Si bien en una de las filmaciones que trascendió se observa a la pareja del hombre en cuestión tratar de detenerlo, la mujer luego también habría participado de una segunda embestida contra el propietario.

Según lo informado por voceros de la investigación, el acusado -que fue identificado como Gastón Alejandro Lizarraga- causó destrozos en la puerta de la casa del dueño del inmueble, ingresó a la vivienda del primer piso y hasta habría efectuado algunos disparos en el interior, aunque sin herir a nadie.



Tras ello, le gritó al propietario la frase en cuestión: "Te voy a mandar a matar por tres mil pesos".

Enseguida, se fue del lugar y minutos más tarde regresó para entrar una vez más por la fuerza y causar más destrozos en la casa. En ese segundo ataque habría participado su pareja -identificada como Katia Samaniego-, quien con trompadas y patadas también habría agredido al propietario.

La supuesta víctima de los ataques presentó una denuncia penal. Así, tras corroborar los daños materiales, las lesiones sufridas y después de recopilar algunas imágenes de las cámaras de seguridad del lugar, la Fiscalía N°5 de Morón ordenó la aprehensión de la pareja.

Portación ilegal de arma de fuego de uso civil, disparo de arma de fuego, daños reiterados, violación de domicilio y amenazas agravadas son los cargos en contra de Lizarraga. En tanto, a Samaniego le imputaron los delitos de lesiones leves y violación de domicilio.

Según trascendió, tras negarse a declarar, tanto el hombre como la mujer recuperaron la libertad ya que sus detenciones habrían sido rechazadas por un juez de garantías.

De todos modos, ambos disponen de una restricción perimetral de acercamiento vigente para con el propietario del inmueble y su familia, por lo que tienen prohibido estar cerca de él y de su entorno.