Un nene le sacó $8.000 a sus padres para gastarlos en un kiosco con sus amigos



Una insólita historia se dio con un nene de 10 años, que llevó miles de pesos a la escuela y lo repartió con sus compañeros. El niño había tomado el dinero de los ahorros de sus padres sin que ellos lo supieran y, en una primera instancia, se sospechaba de que se trataba de un caso de bullying, pero luego se supo que se trataba de una travesura.

El hecho fue descubierto por una maestra que vio una larga cola de chicos a la salida de en un kiosco cercano al colegio con grandes sumas de dinero.

La noticia se conoció esta semana, pero ocurrió el viernes pasado en la escuela Nº29 Juana Manso de Caleta Olivia, Santa Cruz.

Según pudieron ver testigos del hecho, los alumnos manipulaban una gran cantidad de billetes en el kiosco “algunos con compras de hasta 3 mil pesos”.

A partir de allí comenzaron las sospechas. En principio se pensaba que el alumno de cuarto grado había llevado los billetes para pagar una deuda perdida o una apuesta y que, por eso, se podría tratar de un caso de bullying. Ante esta situación, la maestra avisó a las autoridades del colegio.

Al enterarse, la madre del chico fue al colegio. La mujer dijo que no sabía que su hijo le había sacado la plata y no pudo precisar si ya lo había hecho anteriormente o si esta “exigencia” de dinero era frecuente.

Frente a la preocupación que despertó este hecho, la institución analizó si el niño sufría episodios de bullying o amenazas que hubieran motivado su accionar.

Finalmente, el nene dijo que no fue obligado a llevar la plata y se consideró solo una travesura. Además, trascendió que la suma de dinero que el chico había llevado no era tan grande como se había creído en un primer momento, y se pudo recuperar la mayor parte del dinero, unos $8.000.