El papá de una nena de 12 años, le hizo firmar un contrato para usar el celular y generó polémica




En las últimas horas, un usuario de Twitter logró un gran debate tras contar su situación persona con su hija de 12 años que quería un celular pero puso condiciones. 

En medio de esta situación, el padre decidió utilizar un mecanismo muy particular: junto a su mamá, redactaron una suerte de contrato en donde se establecen las normas de uso del teléfono celular, que deben ser acatadas para poder continuar usándolo. 

Así, abrieron literalmente el debate, preguntándole a la comunidad tuitera qué les parece la original iniciativa: “En previsión de que mi hija, de 12 años, consiga su propósito (tener teléfono; aún está por ver), y dado su apego a las normas (bien por ella), mi mujer y yo estamos elaborando este contrato de adhesión, totalmente leonino. A ver qué os parece y si creéis que se nos olvida algo”, escribió el hombre en su cuenta de twitter, texto acompañado por una foto del “contrato” en cuestión.

En el escrito, se nombra, por ejemplo, que la chica no es dueña del teléfono, sino su mamá y su papá, y que pueden pedírselo en cualquier momento. Además, detalla que el teléfono no se lleva al colegio ni se utiliza en la mesa, entre otras restricciones.



“Dejadle tener intimidad, copón. Lo demás lo que tu quieras, pero para que se desarrolle bien tiene que tener su vida privada, y eso incluye al dispositivo. Si no, sólo tendréis a una hija que desconfía de vosotros y será muy buena ocultando cosas”, comentó una usuaria.

En la misma línea, otra persona soltó: “Restricciones, imposiciones, suelen conseguir el efecto contrario al deseado, porque se acatan por respeto, fe, amor, confianza; pero acaban mal. Un espíritu respetuoso, también debe sentirse libre. Entresaque unas normas básicas de ese texto, sin coacciones. Educar, no prohibir”.

Del otro lado, algunos usuarios adhirieron al mecanismo que consideraron de protección impuesta por los padres a la chica: “Algunos o no sois padres y habláis sin saber nada o sois unos padres de mierda. Una cosa es dejarle intimidad y otra no controlar qué hace, con quién va, si el entorno que tiene es sano... Vamos, pasar de ellos olímpicamente. Luego vienen los lloros”. Y otra agregó: “De siempre los padres han revisado cajones, cartera, habitación completa o hasta cacheado en busca de sustancias antes de salir de fiesta. Ese tipo de contratos es una forma de marcar LIMITES y normas en base a una futura educación en el uso de dispositivos digitales”.



En medio de la polémica desatada, el padre volvió a escribir y a sostener su postura: “No queremos espiarla. De hecho, no queremos instalar aplicaciones de seguimiento o control del teléfono. Pero tiene que SABER que eso puede pasar, por su seguridad. Tanto creemos en ella que, de hecho, el “contrato” se basa en eso: confianza en que cada parte cumplirá lo suyo”, dijo, sosteniendo su postura durante todo el hilo de la conversación.