Un futbolista se escapó con sus dos hijos y su ex los busca desesperadamente




El calvario de Ailén salió a la luz recientemente a través de las redes sociales pero su sufrimiento, en realidad, lleva casi un año: desde que el papá de sus hijos pasó a buscarlos para pasar con ellos el fin de semana que le correspondía según el régimen de visitas que habían acordado, pero nunca más los trajo de vuelta.

El día que cambió todo fue el 27 de abril de 2021. Ese día, el futbolista Mariano Román Berriex estaba es

perando a los chicos a la salida de la escuela y se fueron juntos. Nadie conoce su paradero ahora. Aunque la Justicia ordenó que restituya a los menores con su madre, Ailén sigue todavía esperando que suceda ese reencuentro sin tener noticias de ellos.

 “Hoy es un fantasma”, afirmó Ailén haciendo referencia a su expareja y padre de sus hijos. De acuerdo a su relato, cuando se conocieron él jugaba al fútbol profesionalmente fuera del país. Por eso, cuando llegó el divorcio, la guarda de los nenes se la dieron a ella y acordaron los días de visita, régimen que ya había incumplido en otra oportunidad.

Berriex tiene 32 años, jugó en distintos clubes de Europa y terminó su carrera profesional en 2022 en un club boliviano. “Yo sufrí violencia psicológica con él”, manifestó con la voz quebrada, y se lamentó: “Sé que los chicos hoy están atravesando algo así”. Ailén no puede contener las lágrimas cuando apunta que su hijo cumplió 10 años hace unos meses y la nena ocho recientemente, pero que en ninguno de los casos pudo ni siquiera verlos o hablar con ellos por teléfono.

 “Los estoy buscando, los llamo todos los días esperando que me puedan escuchar”, dijo. También contó que fue a la casa de sus exsuegros más de una vez para dejarles regalos y cartitas a los chicos, pero no sabe si los recibieron.

Con el aval de la Justicia pero aún sin poder ver a sus hijos fue que Ailén decidió hacer público su caso, como una suerte de último y desesperado recurso. “No hay que dividir a las familias”, reflexionó por último, y le habló a sus hijos: “Acá todos los estamos esperando”.