MADARIAGA – INCENDIO FORESTAL (VIDEO): El momento en que los bomberos se dan cuenta que el viento rota y logran poner a resguardo a periodistas y voluntarios

 

El incendio de más de 30 hectáreas que se desató ayer en Pinamar puso a prueba a las más de 25 dotaciones que concurrieron para circunscribir y sofocar las llamas. Todo lo aprendido en cada uno de los cursos que se realizan fue aplicado. A eso se le suma la experiencia y también la suerte y los cálculos que, en tiempo real, debe realizar el jefe de cualquiera de estas cuadrillas.

 

Una imagen captada por Víctor Gamarra captó el momento exacto en el cual el viento, que hasta ese instante avanzaba hacia el barrio L Herradura, rota y comienza a ir hacia la Ruta 11. En esa zona sólo estaba la dotación de Madariaga que intentaba trazar un límite lateral de las llamas y que quedó en medio de ellas.

 

Víctor Anders es el jefe en el lugar. Al hablar con CNM asegura que la percepción fue automática. Sintió la rotación y, a los gritos, se lo ve decirles a todos que se retiren, que salgan porque el fuego llegará en un minuto al sitio en donde sólo debían permanecer los bomberos.

 


La evacuación se produce en medio del sonido ensordecedor del fuego que hace crujir los pinos. Todos salen hacia la ruta en donde se ha colocado, en las últimas semanas, un alambre romboidal que delimita. Entonces, entra la nueva unidad forestal del cuartel local y un puñado de hombres, con sus trajes amarillos, despliegan las mangueras para intentar “guiar” el fuego hacia una zona de la ruta en la que afecte los menos posible a todos los vehículos que se han estacionado para ver el trabajo bomberil.

 

Era el camión nuestro contra toda una pared de fuego porque todas las demás dotaciones estaba combatiendo del lado del barrio en donde están las casas. Nos íbamos a quedar sin agua y sólo podíamos hacer lo posible para desviarlo de la gente

 

A los pocos minutos llegó una camioneta con otro equipo hidrante del cuartel de Mar de Ajó y ayudó a ejecutar la tarea. Gamarra, quién registró las imágenes, resalta el valor de la orden que recibió tan sólo 2 minutos antes cuando escuchó la orden de salir porque las llamas avanzaban hacia dónde el estaba. 

Minutos después llegaron ambulancias y médicos para dar seguridad a los brigadistas. El dolor era físico. El cansancio hacía mella en los voluntarios que terminaban en el piso con ampollas y dolores en las piernas y espalda.