PINAMAR: "Callate, no grites, va a ser rápido", la amenaza del empresario acusado de abusar de su empleada

Apenas iniciada la temporada de este verano, en diciembre de 2020, el nombre de Claudio Alberto Tinari (44) se hizo público por dos acusaciones gravísimas: "abuso sexual con acceso carnal" e intento de "explotación de la prostitución y trata laboral".

 

Conocido también como “Perotti”, Tinari tenía a su cargo la concesión de un exclusivo restaurante que funciona en un balneario de Pinamar.

 

Lo detuvieron este lunes acusado de haber sometido sexualmente a una de sus empleadas.  

 

La víctima tiene 33 años y trabajaba en la cocina del restaurante del Club de Mar Botavara, ubicado en la Avenida del Mar y Poseidón, justo antes de uno de los accesos que llevan a "La Frontera".  "Siempre con la mejor onda y la calidad humana, que es a lo que apuntamos".

 

A mediados de 2018, Claudio Alberto Tinari, un empresario gastronómico de la zona oeste del conurbano bonaerense, promocionaba su nuevo patio cervecero de Hurlingham, en una entrevista con el canal de cable local. "Este es un sueño de cuatro personas, con comida gourmet y todas las cervezas", decía en aquel entonces. 

 

Según fuentes policiales, el ataque sexual habría ocurrido el martes 22 de diciembre pasado en una habitación del Hotel Trinidad de Pinamar, donde la presunta víctima se hospedaba junto a otros compañeros de trabajo.

 

La mujer realizó la denuncia el miércoles 6 de enero. Contó que cuando salió de bañarse encontró a su empleador en la habitación. Eran las 9 de la noche.  "Me tomó de los brazos y me dijo: 'Callate, no grites va a ser rápido'", recordó. Luego la tiró sobre la cama, se le subió encima y la violó "sin utilizar protección", según consta en la denuncia policial.

 

El acusado estaba alquilando una casa ubicada sobre la avenida Enrique Shaw 3079. Allí lo detuvieron después de realizar tareas de inteligencia previa. Lo arrestó una comitiva de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Villa Gesell y de la Comisaría de la Mujer de Pinamar, cuando el sospechoso llegó a bordo de su camioneta 4x4 Jeep Wrangler tuneada con la parrilla de "cara de enojado".  

 

En el domicilio del acusado los investigadores hallaron pertenencias de la supuesta víctima, como un bolso de marca Puma, una valija roja con ropa y elementos de perfumería. 

 

El fiscal Juan Pablo Calderón, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 4 de Pinamar, también pidió que se allane el balneario donde trabajaba el empresario, en busca de más pruebas. 


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