La próxima semana se otorgará por decreto un nuevo aumento a jubilados que no diferenciará entre los que más y menos ganan

Suspendida la fórmula de movilidad jubilatoria, el gobierno se dispone a otorgar el tercer incremento del año a los jubilados y pensionados nuevamente por decreto presidencial.

 

La suba aproximada se ubicará entre el 6 y el 9% según las proyecciones; cuando en realidad si funcionara la Ley anterior debería corresponderles casi el 10%.

 

El porcentaje de variación será igualitario y no habrá distinción de haberes como se había hecho en junio pasado.

 

Desde el Ejecutivo esperan que antes de diciembre la Comisión Bicameral Mixta de Movilidad Previsional del Congreso haya conseguido una nueva fórmula de cálculo y la haya aprobado para frenar las críticas que despierta la metodología actual que se usa.

 

Inicialmente, la suspensión de la fórmula de movilidad fue por 6 meses con la expectativa de tener lista una nueva para septiembre. Pero a mediados de junio, con el argumento de que la pandemia distorsionó la realidad económica y social del país, a través del Decreto 542/2020, el Gobierno prorrogó por decreto esa suspensión hasta el 31 de diciembre de este año fijando que el Poder Ejecutivo determinará los aumentos de los haberes “con el fin de preservar el poder adquisitivo de los mismos, atendiendo prioritariamente a los beneficiarios y las beneficiarias de menores ingresos”.

 

Con los aumentos de marzo y junio, los casi 6 millones de jubilados y pensionados nacionales, incluyendo a los del haber mínimo, están cobrando menos que lo que les hubiera correspondido con los incrementos según la fórmula suspendida. En marzo el aumento fue un 2,3% más una suma fija de $ 1.500 –achatando los haberes– cuando el incremento según la fórmula suspendida daba el 11,56%. En junio la suba fue del 6,12% similar para todos los beneficiarios contra un 10,9% de la fórmula suspendida.


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