SANTA FE: La autopsia descartó que Julieta Del Pino haya sido apuñalada: ¿Cómo la mataron?

El informe de la autopsia, dado a conocer en las últimas horas, evidenció la brutalidad con la que Julieta Del Pino fue asesinada en Berabevú, a 150 kilómetros de Rosario, en Santa Fe.

La chica de 19 años fue golpeada y estrangulada hasta su muerte, por lo que se descartó que haya sido apuñalada. Todavía no pudieron comprobar si fue violada.

Según reconstruyeron los investigadores hasta el momento, el presunto femicida y único detenido por el crimen, Cristian Romero, de 28 años, conocido de la familia de la víctima, obligó a Julieta a subir al auto cerca de las 23.30 del pasado viernes, después de que la joven abandonara el kiosco que atendía en el pueblo.

Minutos antes de ser interceptada por Romero, Julieta mantuvo una conversación por teléfono con su madre, Fabiana Morón, para avisarle que estaba volviendo a su casa.

Así captaron las cámaras de vigilancia de la zona, que muestran el paso de la chica hasta unos 300 metros antes de llegar, donde entonces desapareció y comenzó su búsqueda.

Después de varias horas de angustia, los investigadores llegaron hasta la casa del acusado, donde encontraron su cuerpo enterrado.

"El cuerpo estuvo cubierto con cal, no es casualidad. Romero es albañil. También se encontró este material en el auto", destacaron este martes los fiscales Susana Pepino y Matías Merlo, a cargo de la causa.
“El imputado la golpeó y le causó múltiples hematomas en el rostro. Luego la estranguló con sus manos y le causó la muerte por asfixia”.
Dijeron los funcionarios judiciales.
Y agregaron:
“Una vez muerta, la víctima fue arrastrada por el imputado hasta el fondo de la casa y la arrojó a un pozo. Luego le tiró cal y tierra para taparla con una loza de cemento”.
Indicaron que Romero se negó a declarar, pero seguirá detenido y será encontrado culpable.

Los fiscales Pepino y Merlo le atribuyen la autoría del delito y lo imputaron el homicidio agravado por el vínculo y por ser cometido en un contexto de violencia de género, lo que prevé una condena a prisión perpetua.

También ordenaron una serie de allanamientos en la localidad de Godeken, a unos 10 kilómetros de Berabevú, en busca de otra persona que habría participado del hecho.

Para Morón, la mamá de Julieta, su hija y el sospechoso de asesinarla no estaban en pareja, aunque sí admitió que él podría estar obsesionado con ella.
"Esta persona venía a casa porque es compañero de trabajo de mi otro hijo mayor. Sé que le mandaba mensajes a Julieta, pero ella nada”.
Remarcó en varias entrevistas que dio a medios locales.

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