MIRÁ EL VIDEO: Le dieron domiciliaria a un secuestrador y vecinos lo recibieron a piñas en la puerta de su casa

Un grupo de vecinos de la ciudad chubutense de Esquel, indignados por la información de que un peligroso delincuente había sido beneficiado con la prisión domiciliaria en el barrio Vepam, atacaron el domicilio en donde iba a ser alojada esta persona mientras durara el beneficio y lo quisieron linchar cuando llegaba al mismo.
El violento episodio, que incluyó un enfrentamiento con la policía, terminó con el preso de regreso en la Unidad 14, donde cumple con una condena de 16 años.

Pablo César Sommaruga, integró "La banda de los patovicas", un grupo de secuestradores que se hizo famoso en 2002 en Buenos Aires luego de que le cortaran el dedo meñique a una de sus víctimas.

Los vecinos que se enteraron a través de las redes sociales de que Sommaruga iba a estar alojado en una vivienda del barrio Vepam, y rompiendo con el aislamiento social, preventivo y obligatorio por la pandemia del coronavirus (orthocoronavirinae. decidieron esperarlo en la vereda y lo agredieron verbal y físicamente.

Si bien los efectivos intentaron controlar la situación, cuando se calmó todo, los enardecinos vecinos intentaron linchar a Sommaruga y según testigos, hasta hubo varios disparos.
El sujeto sido beneficiado hace pocos días por un fallo del Juzgado Nacional de Ejecución Penal N° 1 que conduce el juez José Pérez Arias, que dispuso la prisión domiciliaria extraordinaria por el covid-19.

Sommaruga integraba la banda que 2002 secuestró al joven Ariel Strajman, hijo de un conocido joyero. El caso se hizo de impacto público porque durante el cautiverio quemaron a Strajman con cigarrillos, lo maltrataron por su condición de judío y para negociar un rescate mayor, le cortaron un dedo meñique y se lo enviaron a su padre.

La banda estaba integrada por los hermanos Adrián y Pablo Sommaruga, el padre de ambos, la mujer del padre y un medio hermano de los "patovicas", entre otros.

Los Sommaruga eran de Villa Urquiza, en la Ciudad de Buenos Aires, y todos fueron condenados por el secuestro. Algunos a penas bajas y otros a penas altas de acuerdo al grado de participación en el delito.

El ahora detenido en la U-14 de Esquel recibió una pena de 16 años y medio, pero se le unificó la condena con otro delito y por eso debía completar 18 años en la cárcel.

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