
La estancia San José , ubicada en el partido de Rojas, en la provincia de Buenos Aires, fue uno de los grandes establecimientos ganaderos del siglo XIX, con miles de animales. Sin embargo, con el paso de los años, parte de sus tierras terminaron transformándose en un pequeño pueblo .
El campo, que era propiedad de Roberto Cano , llegó a tener 100.000 ovejas, 40.000 vacunos y 12.000 caballos . En 1899, anuncieron el remate de una gran parte de sus tierras y, décadas después, en el sector de su antiguo casco se desarrolló un pueblo que lleva el nombre de su propietario.
Todo comenzó antes de 1839, cuando Juan Cano obtuvo las tierras mediante el sistema de enfiteusis . Ese año, Juan Manuel de Rosas le otorgó la escritura de la propiedad, que posteriormente quedó en manos de su hijo Roberto Cano, nacido en 1847.
El crecimiento de la estancia fue importante, y en 1882 ya tenía 47.000 hectáreas alambradas e instalaciones para la producción agropecuaria. El casco contaba con varios edificios, entre ellos una residencia con decenas de habitaciones y viviendas para los trabajadores.
De acuerdo con una crónica de 1887, uno de los galpones estaba destinado a la esquila y tenía vías ferroviarias que ingresaban directamente hasta las plataformas. Así, era posible trasladar la lana hasta la estación sin tener que recurrir a otros vehículos.
En total, la producción anual alcanzaba entre 200.000 y 250.000 kilos de lana y, al mismo tiempo, se vendían cerca de 10.000 cabezas de ganado vacuno por año. Además, en 1882 Cano construyó un hipódromo y organizó una inauguración a la que asistieron entre 4000 y 5000 personas.
Si bien era muy importante para la producción ganadera de la zona, con el paso de los años la estancia perdió parte de su tamaño original. En julio de 1899, el diario La Prensa publicó un aviso que anunciaba el remate de 17.486 hectáreas del establecimiento.
Con el paso del tiempo, el paisaje se transformó, y en la década de 1920 se lotearon distintos sectores cercanos a la estación ferroviaria, lo que impulsó el crecimiento del pueblo.
De esta manera, se desarrolló Roberto Cano , un pequeño poblado ubicado a 18 kilómetros de Rojas, en el que las actividades agropecuarias siguen siendo la principal fuente de ingresos de la población.
En la actualidad, cuenta con una escuela primaria, un club de fútbol y asistencia sanitaria . Así, el sector del antiguo casco de una de las grandes estancias de la provincia dio origen a un pequeño pueblo que lleva el nombre de su antiguo propietario.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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