Héctor Cristian Portillo vive en Villa Gesell y trabaja en una pinturería ubicada en Valeria del Mar. Durante la temporada baja, la frecuencia del servicio de colectivos de Costa Azul entre Villa Gesell y Pinamar se convierte en un problema para él y para otros trabajadores que necesitan trasladarse todos los días. Según relató en diálogo con Informe Central, por los horarios disponibles muchas veces debe caminar durante casi una hora para evitar esperar hasta dos horas el próximo colectivo.
“Están dando cada dos horas y, como yo trabajo hasta las 6 de la tarde, no tengo colectivo a esa hora. Recién tengo un colectivo a las 7 de la tarde”, explicó Portillo. Por ese motivo comenzó a caminar desde la zona de Espora y Valeria hasta Coto, donde espera otro servicio. “Lo empecé a hacer para no pasar frío en la parada y estar esperando una hora el colectivo”, contó.
El trabajador explicó que el problema también se presenta a la mañana. Vive en Gesell y debe ingresar a trabajar a las 8, pero durante el invierno hay servicios que no le permiten llegar en ese horario. “Los sábados a la mañana tampoco tengo cómo entrar al laburo a las 8 como entra cualquier persona normal”, señaló. Según relató, el servicio que sale desde Gesell hacia Pinamar tampoco tiene una frecuencia que permita cubrir todas las necesidades de quienes trabajan en horarios convencionales.
La caminata que realiza al terminar su jornada laboral es de aproximadamente una hora. “Yo salgo a las 6 y a las 7 menos cinco, menos diez, estoy llegando a Coto”, explicó. La situación se vuelve más complicada durante el invierno, especialmente cuando anochece o cuando las condiciones climáticas no acompañan. “Me compré una linterna y voy por la ruta”, contó Portillo, quien señaló que las paradas tampoco ofrecen condiciones adecuadas para permanecer durante largos períodos de espera.
Para el trabajador, el problema no se limita a su situación personal. “Yo no soy el único afectado. Hay mucha gente que sale del trabajo a las 6 de la tarde y que tuvo que buscar otras opciones”, afirmó. En algunos casos, explicó, los usuarios deben recurrir a otras personas para realizar el trayecto o pagar servicios particulares ante la falta de una alternativa de transporte público en determinados horarios.
Portillo también cuestionó que el servicio no cuente con SUBE en el recorrido que utiliza para trasladarse entre Gesell y Valeria del Mar. “Si no pagás en efectivo no te llevan”, afirmó. A esto sumó el costo del boleto, que según señaló actualmente ronda los $4.800 para el trayecto hacia la zona de Pinamar. “Yo he sacado la cuenta que son 230 mil pesos mensuales de gasto solamente yo”, indicó, al sumar los viajes que debe realizar durante el mes.
Cuando el colectivo no le sirve por horario, también recurre ocasionalmente a un remis. “A veces me tomo un remis que, por intermedio de un amigo, me hace precio y me cobra 25 mil pesos, pero si me lo tomo por agencia me sale 45 lucas”, explicó. Para Portillo, el problema es que después de cumplir su jornada laboral también necesita regresar a su casa y disponer de tiempo para su vida personal.
“Yo también tengo una vida como cualquier persona que trabaja. Yo voy al gimnasio y no pude ir más”, relató. En ese sentido, explicó que comenzó a caminar como una alternativa frente a la espera prolongada: “Una hora en la parada es muchísimo tiempo”.
El entrevistado también hizo referencia a las diferencias entre la temporada de verano y el invierno. Según explicó, durante los meses de mayor actividad Costa Azul incrementa las frecuencias, mientras que durante la baja temporada los servicios se reducen. Para Portillo, quienes trabajan durante todo el año deberían contar con una cobertura que les permita cumplir con sus horarios laborales.
“Creo que estamos todos de acuerdo en que la gente laburante y los que estamos todo el invierno somos los que estamos bancando la empresa también pagando el boleto”, sostuvo. Y agregó: “Si la empresa va a cubrir un recorrido, tiene que asegurar la cantidad de servicios durante por lo menos las horas del día”.
Portillo aclaró que comprende que los costos del servicio y los salarios también aumenten, pero reclamó que esos incrementos estén acompañados por una mejora en la prestación. “Yo entiendo que las cosas aumentan, todos somos conscientes, está el sueldo de los trabajadores también, que son los colectiveros. Yo eso le doy ok, está todo bien”, manifestó. Sin embargo, agregó: “Por lo menos aumentame la frecuencia de un servicio mejor, porque vos me estás aumentando el pasaje y no me estás dando un beneficio que me deja conforme”.
Ante la posibilidad de que la empresa no pueda sostener una mayor frecuencia durante todo el año, Portillo planteó incluso la participación de otras empresas para cubrir los horarios que Costa Azul no pueda realizar. “De última hay que ser un poco solidario y darle la oportunidad a otra empresa”, propuso. Y resumió su planteo: “Dale la oportunidad a otra empresa. Yo no puedo hacer el horario, hago yo cada hora y en el horario que yo no paso, pasamos, listo, todo bien y la gente lo va a tomar”.
El reclamo de Portillo quedó planteado durante la entrevista realizada en Informe Central, por CNM Radio 93.3, y apunta a la frecuencia del transporte público durante la temporada baja, particularmente para los trabajadores que viven en Villa Gesell y deben trasladarse diariamente hacia Valeria del Mar y Pinamar.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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