
“Chau mamá, me voy al colegio”, dijo Mariana Sepúlveda en la mañana del 29 de agosto de 2008. Alrededor de las 8 de la mañana, salió de su casa en el pasaje Logroño, al norte de Santiago de Chile , y se suponía que iba a ir al Centro Educacional Pitágoras.
La joven tenía 19 años, cursaba el último año de la secundaria y era presidenta del Centro de Alumnos. Ese día, tenía previsto encontrarse con una amiga con la que habitualmente caminaba hasta la escuela. Sin embargo, ese encuentro nunca se concretó.
Rápidamente, sus padres iniciaron una búsqueda recorriendo hospitales y comisarías. Pegaron carteles por el barrio y preguntaron a decenas de personas si la habían visto. El misterio continuó hasta principios de este mes, cuando un hombre confesó que la había asesinado y enterrado en su propia casa .
Con el paso de los años se desarrollaron distintas líneas de investigación: una de las principales apuntó a un vecino que vivía a pocas casas de Mariana y que, según testigos, la habría acosado. Ese hombre se llamaba Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, quien tenía una condena anterior por abuso sexual contra un menor de edad .
En 2010 se realizaron revisiones en su domicilio y, durante años, la familia sostuvo que podía estar relacionado con la desaparición.
Una de las hipótesis que manejaba la querella era que Mariana nunca había llegado a salir del pasaje y que podía haber sido atacada y enterrada allí . Sin embargo, Quiroz nunca fue condenado ni se pudo probar su participación en el caso.
La investigación tuvo además distintos períodos de actividad y llegó a estar cerrada durante aproximadamente un año y medio. En 2021, después de un pedido de la familia, la Fiscalía Centro Norte la reabrió .
Ese año se realizó una pericia en el pasaje Logroño para reconstruir los posibles movimientos de Mariana aquella mañana . Participaron funcionarios de Carabineros, testigos y familiares. Sin embargo, no lograron detectar un resultado concluyente.
El 6 de septiembre de este año, Quiroz Carrizo , ya de 42 años, llegó por sus propios medios a la Quinta Comisaría de Conchalí. Era el hombre que fue vecino de Mariana en 2008 y todavía vive en el mismo pasaje. Según su versión, él fue quien la asesinó .
Su relato indicó que Mariana pasó frente a su casa aquella mañana, que él la invitó a entrar y que luego tuvieron una discusión . Según contó, sabía que ella mantenía una relación con su hermano Ethien y dijo que sentía algo por la joven. Afirmó que la llevó hasta una habitación y la mató .
Después, siempre de acuerdo con su declaración, cavó un pozo dentro del dormitorio y enterró allí el cuerpo . Cinco años más tarde, en 2013, habría desenterrado los restos, los habría colocado en una bolsa y posteriormente los habría tirado a la basura.
La escena que permitió conocer cómo fue aquella confesión quedó registrada en la declaración de la cabo segundo Camila Pérez del Río ante el OS9 (el Departamento de Investigación de Organizaciones Criminales) de Carabineros.
Según su testimonio, cerca de las 18.15 del 6 de septiembre vio entrar a la comisaría a un hombre vestido con un buzo gris y visiblemente afectado. Cuando le preguntó qué necesitaba, él respondió que había asesinado a una mujer y comenzó a llorar .
Entonces uno de los funcionarios le entregó un teléfono para que ubicara su domicilio en Google Maps. Quiroz señaló una casa del pasaje Logroño y dijo: “ Ahí la maté ”. Mientras los policías enviaban personal al lugar, el hombre siguió repitiendo que había asesinado a Mariana. Según la carabinera, lo hizo más de 20 veces .
Cuando los funcionarios confirmaron que hablaba de Mariana Sepúlveda , le mostraron una foto de una noticia vieja y Quiroz reconoció a la joven. Más tarde, siempre según el testimonio de Pérez del Río, contó que la había asesinado dentro de su casa y que había enterrado el cuerpo debajo del piso de su habitación .
También explicó por qué había decidido hablar después de 18 años: “Me voy a morir, todos nos vamos a morir. Tengo mucha pena, quiero el perdón de la familia y sus amigos y hoy son dieciocho años ”, dijo Quiroz, informó BioBioChile.
La confesión llevó a los investigadores hasta la casa de Quiroz. Allí, los agentes realizaron excavaciones, especialmente debajo de la cama del hombre, en el lugar donde había dicho que enterró el cuerpo.
Durante esos trabajos encontraron una pequeña muestra ósea . También hallaron herramientas que podrían haber sido utilizadas para remover tierra. El fragmento fue enviado a peritajes para determinar si se trata de un resto humano y, eventualmente, si puede ser vinculado genéticamente con Mariana. Hasta ahora no se confirmó públicamente que pertenezca a ella.
Ese hallazgo fue uno de los elementos que la Fiscalía consideró para formalizar a Quiroz por homicidio calificado , además de inhumación y exhumación ilegal.
El caso enfrenta además un obstáculo judicial . El 11 de septiembre, Quiroz fue sobreseído de manera definitiva porque el tribunal consideró que los delitos estaban prescritos .
Un informe de la PDI determinó que el hombre no había salido de Chile durante los 18 años transcurridos desde la desaparición, un dato relevante para calcular el plazo de prescripción.
La Fiscalía Centro Norte apeló la decisión ante la Corte de Apelaciones de Santiago. El fiscal Marcelo Cabrera sostiene que todavía existen antecedentes que deben ser discutidos y que la investigación debería continuar.
La familia también busca que se revierta el sobreseimiento. “ Yo sé que no lo hizo solo, yo sé que hay más gente involucrada ”, expresó a la prensa chilena Luis Sepúlveda, el padre de Mariana. Mientras que su madre, Marta León sumó: “De lo que no pasó con Mariana, de las falencias que hubo en 18 años, la idea en parte es poder reparar a otras familias”.
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes