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Su padre abusó de ella desde los 6 años hasta los 12 y escapó: la causa prescribió y ahora ella lucha para que haya justicia

Hace 17 años que Florencia busca justicia por todo el dolor que le causó su papá cuando era menor. Según su denuncia, iniciada en 2009, abusó de ella desde los 6 hasta los 12 años . El hombre estuvo prófugo más de una década y, cuando lo encontró la policía, permaneció solo cuatro días detenido. Por el tiempo que había pasado, determinaro la prescripción de la causa .

Ahora, tras un fallo a favor del Tribunal de Casación Penal de La Plata , la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires espera un recurso de inaplicabilidad de la ley, que deberá determinar si el juzgado que cerró el caso omitió aplicar las normas internacionales con jerarquía constitucional que protegen a las víctimas de violencia sexual.

Florencia Montes de Oca denunció a su progenitor, Jorge Osmar Montes de Oca, en 2009 . En su descargo, contó que el hombre, a quien no quiere volver a llamar papá , había abusado sexualmente de ella desde que tenía 6 años de manera sistemática, y que los abusos continuaron hasta que cumplió los 12.

“ Cuando cumplí los 14, me animé a contárselo a mi mamá . Me acuerdo de que esa noche lloré mucho, por horas en mi pieza, porque siempre me imaginaba cómo iba a ser ese día, pero me daba miedo, vergüenza o pensaba que no me iban a creer y tener que seguir conviviendo con esa persona”, contó a TN .

La mamá de Florencia no dudó ni un segundo. “Le dije: ‘Mi papá abusó de mí desde que era chica’ . Su cara se puso pálida y me dijo: ‘No te preocupes, nos vamos’ ”. Ya de madrugada, la mujer llamó a sus familiares para que la ayudaran a enfrentarlo y el hombre logró escapar antes de que llamaran a la policía.

La familia radicó la denuncia en la DDI de La Plata y la joven fue llevada a la Asesoría Pericial, donde le hicieron un estudio que constató los abusos. Horas después, el juzgado ordenó un pedido de captura nacional e internacional . Pero esa misma noche, el acusado escapó en su camioneta y no se supo más de él durante 13 años.

Pero la historia cambió después de una entrevista que dio en la tele. “Una persona vio la nota, se contactó conmigo y me dijo que estaba viviendo en San Luis hacía 10 años y que estaba usando otro nombre ”, contó. Para ese entonces, ella ya había cumplido la mayoría de edad y logró contratar a los abogados Jennifer Salaberry y Lautaro Slpizer , que tomaron el caso en 2022.

Según explicaron, en apenas dos semanas lograron ubicarlo . “Fuimos con todos esos datos a la DDI, le pedíamos que se hiciera un allanamiento donde sabíamos que vivía y trabajaba. Nos decían que no podían, que solo podían detenerlo en la vía pública”, contaron.

La investigación por “abuso sexual con acceso carnal agravado” a cargo de la fiscal de la UFI N° 7 de La Plata , Virginia Bravo , había permanecido estancada durante años y prácticamente no se lo buscó. “ Hubo mucho destrato de parte de la Justicia . Cuando mi mamá iba a preguntar si había avanzado la causa, le decían que tenía que esperar, que había muchos casos como el de su hija ”, reveló Florencia.

Para colmo, tras ser detenido por la Policía Federal mientras caminaba por las calles de San Luis, Montes de Oca estuvo preso solo cuatro días y recuperó la libertad luego de que su defensa presentara un hábeas corpus, argumentando que la causa estaba prescripta.

El juzgado de primera instancia declaró extinguida la acción penal por prescripción, y la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de La Plata confirmó esa decisión el 18 de diciembre de 2024. Hubo un voto en minoría que propuso analizar el caso bajo los tratados internacionales de protección de la niñez.

La querella, representada por Salaberry y Slpizer, intentó llegar al Tribunal de Casación Penal , pero el recurso fue declarado inadmisible y la Sala III rechazó la queja el 25 de junio de este año. Ante esto, la defensa de la víctima presentó un recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley .

El 6 de octubre pasado, los jueces de la Sala III del Tribunal de Casación , Victor Violini y Ricardo Borinsky, declararon parcialmente admisible ese recurso y enviaron la causa a la Suprema Corte bonaerense para darle una chance más a la denunciante de conseguir justicia.

El máximo tribunal provincial deberá revisar si los tribunales anteriores omitieron aplicar las normas internacionales con jerarquía constitucional que protegen a menores víctimas de violencia sexual, como la Convención sobre los Derechos del Niño , la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Convención de Belém do Pará .

Los abogados sostienen que la prescripción se aplicó de manera “estrictamente formal”, sin perspectiva de niñez ni de género , y argumentaron que los abusos ocurrieron en un contexto de violencia intrafamiliar, con una “fuerte asimetría de poder” entre padre e hija. Además, la querella señala que la demora del Estado en encontrar al acusado “termina operando en contra de esas víctimas y en favor de la impunidad del agresor”.

“La víctima, al momento de los hechos denunciados, no era una persona adulta en condiciones de autonomía plena, sino una niña inserta en una relación profundamente asimétrica de poder respecto de quien ejercía simultáneamente sobre ella autoridad parental , ascendencia emocional y poder de disciplinamiento”, afirmaron los abogados.

El planteo de los letrados es que “la interpretación rígida de los plazos de prescripción, sin considerar el contexto de violencia y las obligaciones internacionales asumidas por el Estado argentino implica vaciar de contenido la protección jurídica a las víctimas de abuso sexual infantil ”.

La Suprema Corte bonaerense deberá decidir ahora si corresponde aplicar los tratados internacionales y permitir que el acusado sea juzgado, o si la causa queda definitivamente cerrada por prescripción, como resolvieron las instancias anteriores.

“ Las víctimas hablamos cuando podemos y, cuando podemos hablar, no tenemos quien nos resguarde. Yo tengo la suerte de que a mí mi mamá me creyó y no tuve que convivir más con él. Pero hay casos en que no les creen y tienen que seguir viviendo con el abusador o se lo tienen que cruzar en la calle”, aseguró Florencia a TN .

“Por suerte nunca me lo crucé porque sigue en San Luis, pero pasó tanto tiempo que la causa estaba por prescribir . Eso se puede revertir gracias a mi mamá, que luchó para que lo encontraran, y yo, que cuando cumplí la mayoría de edad, ya éramos dos luchando”, sostuvo.

Mientras tanto, Florencia intenta rehacer su vida. “ Esto lo vivo con dolor, con sufrimiento, con miedo. Esto es una injusticia y no me arrastra no solamente a mí, sino a toda mi familia. Hoy yo tengo hijos y no tendría que estar contándoles lo que me pasó”, expresó.

“No somos un papel, un caso o un escrito. Somos personas y tenemos una historia que contar. Yo quiero creer en la Justicia, pero es superlenta y no está siendo justa . A él lo encontraron gracias a nosotros, porque la fiscalía no hizo nada. Pero por decisión de la justicia sigue libre y caminando tranquilo por la calle. Mientras tanto, yo sigo con tratamiento psicológico”, dijo Florencia.

“Yo hoy lo puedo hablar porque fueron años de terapia, de poder poner en palabras todo lo que sufrí y viví” , agregó.

“Yo ya hice todo lo que pude. Le pedí a Dios que me ayude y que la causa haya llegado a la Suprema Corte, para mí, es un empujoncito para seguir adelante . Es una lucha que todavía no terminó, pero necesito que esto se cierre de una vez”, dijo entre lágrimas.

“ Yo necesito que se haga justicia para poder cerrar este ciclo , para poder continuar con mi vida y no tener que levantarme todos los días a intentar pedir algo que es un derecho. Quiero que esto sea un ejemplo para otras mujeres que necesitan denunciar y no se animan, porque si todo queda en la nada, das a entender que denunciar no sirve para nada”, cerró.


Fuente: TN


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