Las historias de amor no siempre siguen un guion ni necesitan grandes preparativos para convertirse en un recuerdo inolvidable. A veces, un momento cotidiano, una broma o un juego pueden marcar un antes y un después en una relación.
Eso le pasó a Martín cuando le propuso casamiento a su novia Natasha jugando al “Veo veo” . Se conocen desde 2024 y, después de comenzar una relación a distancia en la que viajaban todos los meses para reencontrarse, llevan seis meses de noviazgo . Lo que empezó como una partida entre risas terminó en una propuesta de matrimonio que ninguno de los dos olvidará.
En diálogo con TN , Natasha y Martín contaron cómo nació su historia de amor, qué los llevó a elegirse y cómo un juego terminó convirtiéndose en uno de los momentos más importantes de su relación.
Natasha Salarayan (21), de Tres Arroyos, y Martín Narajo (24) de Buenos Aires se conocieron hace dos años durante un voluntariado en la Iglesia e Jesucristo de los Santos de los Últimos Días que realizaron juntos en el norte de la Argentina. Cuando terminó, Martín regresó a su casa y, meses después, cuando Natasha volvió, decidió buscarla por redes sociales para retomar contacto .
Desde entonces, comenzaron a conocerse a través de videollamadas, hasta que lograron coordinar un encuentro en persona. Martín viajó a verla y ese reencuentro marcó el comienzo de una dinámica que mantienen hasta hoy: todos los meses se turnan para visitarse y compartir tiempo juntos.
La distancia no impidió que la relación avanzara . Desde aquel primer reencuentro, comenzaron a viajar todos los meses para visitarse, turnándose para compartir tiempo juntos. De ese encuentro, ambos conservan una imagen especial: mientras el avión en el que viajaba Martín aterrizaba, Natasha lo veía llegar desde la ruta. Después desayunaron en el aeropuerto, con el amanecer de fondo, y se dieron su primer beso en la puerta del lugar.
Al recordar qué les llamó la atención del otro, Martín destacó un detalle que quedó grabado en su memoria desde el principio: “ Ella siempre me pareció muy interesante y divertida . Me llamaba mucho la atención su sonrisa“, cuenta.
Natasha, por su parte, primero se fijó en la manera en que él se relacionaba con los demás y, con el tiempo, descubrió otras facetas de su personalidad. que le atrajeron: “Martín siempre se mostraba muy alegre con todos. Cuando empecé a conocerlo mejor, descubrí que también es una persona muy tranquila y pacificadora ”, recuerda.
Hoy llevan seis meses de noviazgo y están a punto de dar un nuevo paso en su relación. Para ambos, la conexión que construyeron fue clave para imaginar un futuro juntos, incluso a la distancia.
Martín ya tenía en mente proponerle matrimonio , pero aún no había decidido cómo y cuándo hacerlo. El anillo estaba escondido en su bolsillo desde varias horas cuando una partida de veoveo terminó convirtiéndose en el escenario de la propuesta.
“La propuesta surgió de una manera muy espontánea. Estábamos jugando a un juego que habíamos visto en TikTok y empezamos a grabarnos para reírnos despué s”, relata Martín. El video, sin embargo, no llegó a registrar toda la secuencia: quedó recortado justo cuando ambos se aburrieron y dejaron de jugar.
Fue entonces cuando Natasha, en tono de broma, dijo “ veoveo ” y Martín decidió seguirle el juego. Lo que parecía una ocurrencia más entre ellos terminó abriendo paso a una pregunta que cambiaría su relación.
Aunque la escena era inesperada, Martín ya tenía el anillo consigo: “En ese momento, me sentí tranquilo. No estaba nervioso porque sabía que ella iba a decir que sí ”. Además de los nervios, podía sentir la emoción de dar uno de los pasos más importantes de su vida.
Natasha, por su parte, no estaba completamente desprevenida. La posibilidad de una propuesta había pasado por su cabeza e incluso había buscado el anillo por la casa para sacarse la duda. Pero, como no lo encontró, terminó pensando que no ocurriría durante esa visita.
Ahora que decidieron casarse, Natasha y Martín quieren tomarse el tiempo necesario para prepararse y disfrutar de cada etapa del proceso . Por el momento, todavía no definieron los detalles de la celebración, aunque ya tienen una idea de cómo les gustaría que fuera.
“Nuestros planes son prepararnos durante este tiempo, seguir poniendo a Dios en primer lugar en todas las cosas y disfrutar de cada etapa del proceso ”, explican. Sobre la boda, adelantaron que se imaginan algo tranquilo y sencillo, en sintonía con la espontaneidad con la que surgió la propuesta.
Más allá de la ceremonia, la pareja tiene una idea compartida de la vida que quiere construir: “ Nos imaginamos progresando juntos , trabajando para alcanzar nuestras metas y acompañándonos también en nuestros objetivos personales”, expresaron.
Sus deseos son construir una vida en la que puedan crecer como pareja sin dejar de apoyar los sueños individuales del otro. Así, lo que comenzó con un reencuentro después de varios meses y continuó con viajes para acortar la distancia, ahora abre una nueva etapa, con el compromiso de seguir eligiéndose .
Fuente:
TN
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
.jpg)
Redes