La autopsia de Nerea Pereira, la nena de 11 años encontrada muerta en su casa de Berazategui, reveló que sufrió traumatismos de considerable intensidad antes de morir y aportó nuevos elementos a una investigación que ahora apunta a un posible homicidio.
El informe forense detectó múltiples lesiones internas y graves daños en el tórax, entre ellos una ruptura traumática de la aorta torácica. También se constataron contusiones pulmonares, hemomediastino, hemotórax bilateral y hemopericardio.
Estos resultados llevaron a descartar la hipótesis inicial de una muerte por ahorcamiento y profundizar la investigación sobre una posible agresión dentro de la vivienda.
Los investigadores buscan determinar quién provocó las lesiones, cuándo ocurrieron y cuánto tiempo permaneció con vida la menor después de sufrirlas. También intentan establecer si alguno de los adultos que se encontraban en la casa advirtió su estado y pudo haber pedido asistencia médica.
Por el caso permanecen detenidos tres familiares: la madre de Nerea, Rocío Aldana Pereira, de 28 años; su abuela, Mónica Villalba, de 53, quien encontró el cuerpo y llamó al 911; y su tío materno, Carlos Ezequiel Pereira, de 25.
La Justicia también analiza si la escena pudo haber sido alterada para instalar una versión diferente sobre lo ocurrido. En ese sentido, serán claves las pericias realizadas en la vivienda, los testimonios de familiares y vecinos y los registros de comunicaciones.
Los investigadores buscan reconstruir minuto a minuto las últimas horas de Nerea y establecer quiénes estuvieron con ella antes de su muerte.
En el expediente también surgieron referencias a posibles signos de abuso sexual de antigua data. Ese aspecto será sometido a estudios específicos y, por el momento, no permite establecer una relación directa con la muerte de la menor.
GENERAL JUAN MADARIAGA El Tiempo
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